El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha expresado su esperanza de que el decreto de ayudas del Gobierno frente a la guerra de Irán se apruebe con el «mayor consenso posible» cuando sea sometido a votación en el Congreso de los Diputados. Durante su intervención en la firma de un convenio entre la Junta de Comunidades y la Fiscalía Superior de Castilla-La Mancha en materia de seguridad y salud laboral, reiteró que son las comunidades autónomas las que están asumiendo los costos de la implementación de estas medidas por parte del Gobierno central.
En este mismo contexto, García-Page hizo alusión a la «crisis Trump», un fenómeno inesperado que genera estragos. El mandatario regional destacó que, en su caso, el objetivo es cumplir con los compromisos adquiridos, aunque este cumplimiento se complica debido a que «toda crisis económica se traduce en problemas financieros en las administraciones públicas».
«O bien para compensar los daños, o bien por la bajada en definitiva de la recaudación, y particularmente las autonomías», añadió García-Page, subrayando la difícil situación que atraviesan estas entidades.
Más inversión extranjera que la media española
A pesar de las dificultades mencionadas, el presidente vaticinó que la región continuará recibiendo «más inversión extranjera que la media española». Resaltó que el volumen de expedientes y de inversiones que se están gestionando es motivo de optimismo, aunque también destacó la importancia de mantener la «prudencia y la precaución».
En su intervención, García-Page mencionó que en 2025 «en España se redujo un 25 % la inversión extranjera, pero en Castilla-La Mancha se incrementó un 143 %, lo que representa un récord absoluto tanto en términos generales como en términos relativos».
Pese a la crisis actual, Castilla-La Mancha no dejará de apoyar a las empresas que deseen expandirse tanto en el conjunto de España como fuera de ella, «en la dinámica de externalización», así como a aquellas que provienen de otros lugares en busca de oportunidades.

