
Madrid, 27 Mar. (EUROPA PRESS) – Las lentes intraoculares pueden ser beneficiosas en casos donde la cirugía mediante láser no está indicada. Sin embargo, esto debe realizarse siempre tras llevar a cabo un «estudio exhaustivo» y personalizar el tratamiento, según Evangelina Grillo, especialista en Oftalmología del Hospital Quirónsalud Vitoria.
Estas lentes son especialmente útiles para pacientes con altas graduaciones o en situaciones en las que la córnea no permite una corrección láser, ya que su diseño permite corregir la graduación sin necesidad de modificar la córnea.
«Se trata de una prótesis que permite corregir la visión de acuerdo al perfil de cada persona. Algunas lentes se colocan delante del cristalino y otras lo sustituyen, dependiendo de factores como la edad y las necesidades visuales del paciente», explicó la doctora Grillo.
La elección entre lentes fáquicas, que se implantan sin extraer el cristalino, y lentes que reemplazan el cristalino, se basa en el problema visual de cada paciente.
El desarrollo de este tipo de lentes ha ampliado las opciones de tratamiento en cirugía refractiva, haciéndolas indicadas no solo para personas con altas graduaciones, sino también para aquellos cuya córnea no reúne las condiciones requeridas para un procedimiento láser. «Antes había pacientes que no podían beneficiarse de la cirugía láser y tampoco tenían alternativas comparables. La evolución de estas lentes ha permitido ampliar las opciones disponibles», agregó la especialista.
Personalización del tratamiento
Aun así, los especialistas subrayan que no todos los pacientes son candidatos para este tipo de intervención. Para evitar expectativas irreales, es «fundamental» personalizar la técnica de acuerdo al paciente, su edad, sus necesidades visuales y su momento vital.
La evaluación oftalmológica previa resulta crucial para determinar «la opción más adecuada» en cada caso, permitiendo planificar el tratamiento considerando tanto los beneficios como las posibles limitaciones.
Finalmente, la doctora Grillo enfatizó que «todas las técnicas tienen ventajas e inconvenientes, y es importante elegir el momento adecuado para cada caso, de manera que los beneficios superen claramente a los posibles riesgos».
