En una rueda de prensa celebrada esta mañana, el consejero del Departamento de Salud del Gobierno de Navarra, Fernando Domínguez, y el director general Antonio López, han dado a conocer los avances en la elaboración del Anteproyecto de la Ley Foral de Salud de Navarra. Este documento ha sido publicado hoy en el portal de participación, junto con un informe que compila casi 1.000 aportaciones que se han considerado pertinentes. A partir de este punto, el texto continuará su trámite previo a su registro y posible debate en el Parlamento de Navarra.
Domínguez ha subrayado que la elaboración de la nueva Ley Foral de Salud es una de las prioridades de su departamento en esta legislatura, como se contempla en el Acuerdo de Gobierno 2023-2027. Además, ha destacado que este es uno de los pocos temas en los que existe un consenso unánime, dado que “la ley actual está vigente desde hace 36 años y ni la sociedad ni el sistema son los mismos que entonces”.
El consejero ha resumido el proceso hasta el momento y sus perspectivas futuras. “Después de la presentación de un primer texto en septiembre de 2024, se llevaron a cabo cuatro meses de participación pública, donde se recogieron alrededor de 1.000 aportaciones. Cada una de ellas ha sido estudiada para determinar su idoneidad, y se ha elaborado un nuevo texto que considera prácticamente la mitad”. Lo siguiente en el proceso es recabar informes de entidades externas, como la Dirección General de Función Pública o la Oficina de Cambio Climático, antes de presentarlo al Consejo Navarro de Salud y a la Comisión de Régimen Local. Finalmente, se procederá a la elaboración de la memoria normativa, el informe jurídico y otros documentos necesarios para su aprobación en sesión de gobierno y posterior registro en el Parlamento.
Respecto a los plazos, desde el Departamento de Salud se han mostrado optimistas, con la esperanza de registrar el anteproyecto antes de finalizar junio, aunque “ya no depende totalmente de nosotros”, ha aclarado Domínguez.
Objetivo: Las personas en el centro del sistema
Antonio López, director general de Salud y líder en la redacción del Anteproyecto, ha expuesto los objetivos y las principales novedades de este texto. Ha señalado principios rectores como la universalización de la atención sanitaria, la equidad en el acceso a las prestaciones del sistema y la superación de desequilibrios territoriales y sociales.
En este sentido, López enfatizó que “el objetivo principal es priorizar a la ciudadanía en el centro del sistema sanitario de manera global, poniendo, de una vez por todas, a las personas en el centro. Todos los recursos, territorialidad, circuitos asistenciales y formas de trabajo deben organizarse en función de las necesidades reales de los ciudadanos”. También se ha propuesto establecer una nueva distribución territorial de recursos, articulando un sistema de rendición de cuentas y la incorporación de nuevas tecnologías y prestaciones basadas en el conocimiento científico. Además, se busca transformar el Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea y el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra en organizaciones verdaderamente autónomas y flexibles.
Distritos, movilidad y rendición de cuentas
Entre las novedades más relevantes de este Anteproyecto se encuentra la reestructuración del mapa sanitario en Navarra, que se organiza en un área única de salud, ocho distritos sanitarios y zonas básicas. López explicó que “con el área única, toda la comunidad foral se convierte en un único marco de referencia para la planificación, gestión y evaluación de los servicios y recursos sanitarios”. Cada distrito, compuesto por varias zonas básicas, permitirá mejorar la atención sanitaria y sociosanitaria, acercando los recursos a toda la población y garantizando el acceso equitativo a los mismos.
También se introduce un mecanismo relacionado con el personal del Departamento de Salud, que busca garantizar la prestación continua de los servicios en los centros y unidades del Sistema Público de Salud de Navarra. Se contempla la posibilidad de la movilidad temporal de los trabajadores a otros puestos, cuando existan razones objetivas que justifiquen dicha medida, reafirmando el derecho de la ciudadanía a acceder a servicios sanitarios equitativos y correctamente distribuidos territorialmente. Esta movilidad se realizará bajo todas las garantías para los profesionales, priorizando la voluntariedad y el consenso.
En lo que respecta a la gobernanza y organización de los centros, López afirmó que “apostamos por la introducción del concepto de autonomía de gestión de los centros, que deberán contar con contratos programa y pactos de gestión para asegurar la rendición de cuentas a la ciudadanía, tanto por parte de los poderes como de los trabajadores públicos”. Además, se contempla la evaluación del rendimiento de los profesionales, lo que puede conllevar la concesión de incentivos basados en objetivos medibles.
En cuanto a otras novedades relacionadas con las prestaciones, se destaca la atención sociosanitaria como un área clave para brindar un servicio integral. Se desarrollará una estrategia sociosanitaria para Navarra, que también incluirá aspectos como la atención a la salud mental, la salud sexual y reproductiva, la salud bucodental y la promoción de una muerte digna, cuidados paliativos y eutanasia. Estos elementos de vital importancia no estaban contemplados de esta forma en la anterior Ley Foral de Salud de 1990.

