Miami (EE.UU.) (EFE).- El administrador de la NASA, Jared Isaacman, afirmó este domingo que la agencia no tolerará más retrasos ni sobrecostos en su ambicioso plan de establecer una presencia permanente en la Luna. Sus declaraciones llegan en un momento crucial, justo cuando los astronautas de Artemis II se preparan para realizar su vuelta al satélite natural de la Tierra.
Isaacman, quien asumió el cargo en diciembre pasado, destacó el cambio en la política de la NASA: «Estamos haciendo muchas cosas de manera diferente en los últimos meses». Esta postura se enmarca en los cuestionamientos sobre los retrasos en los contratos firmados con empresas privadas como SpaceX, de Elon Musk, y Blue Origin, de Jeff Bezos, a los que el presidente Donald Trump había impulsado en su política espacial nacional.
«El presidente Donald Trump me dio una política espacial nacional que impulsa el regreso de Estados Unidos a la Luna con frecuencia, para establecer una presencia permanente, construir una base lunar y desarrollar iniciativas como energía y propulsión nuclear», comentó Isaacman, sin entrar en detalles específicos sobre los planes estratégicos.
El presupuesto
En cuanto a los recursos económicos, Isaacman señaló que la NASA cuenta con 10.000 millones de dólares en fondos adicionales, provenientes de la Ley de Reducción de Impuestos para Familias Trabajadoras, que forma parte de un amplio proyecto de ley impulsado por Trump y aprobado en 2025. «Ahora estamos actuando directamente: estamos integrando expertos de la NASA a lo largo de toda la cadena de suministro —contratistas principales, subcontratistas y componentes clave— desde el cohete hasta los módulos de alunizaje y los trajes espaciales. Estamos impulsando resultados», declaró el administrador.
Respecto a un posible recorte presupuestario gubernamental de más del 20% que podría afectar la operación en 2027, Isaacman expresó su apoyo a dicha propuesta. «Con los recursos actuales y el financiamiento adicional, estamos logrando acelerar la producción para llegar a la Luna, añadir la misión Artemis III en 2027, construir una base lunar y avanzar en otros proyectos, como lanzar en 2028 la primera nave interplanetaria con propulsión nuclear que viajará más allá de Marte con múltiples misiones científicas», explicó.
Isaacman enfatizó la importancia de que el público estadounidense evalúe a la NASA por sus resultados y no por la rapidez con la que gasta su presupuesto. En esa línea, destacó la relevancia de los datos que se están recopilando desde el reciente lanzamiento de los astronautas Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen, quienes están involucrados en las siguientes misiones de Artemis.
«Todo esto servirá para informar misiones posteriores como Artemis III y, sobre todo, Artemis IV, que es cuando realmente volveremos a poner astronautas en la superficie lunar», concluyó Isaacman, subrayando la relevancia de los esfuerzos actuales para cumplir con los objetivos planteados.
