MADRID, 6 Abr. (EUROPA PRESS) – El PSOE ha calificado el ‘caso Kitchen’, cuyo juicio ha comenzado este lunes en la Audiencia Nacional, como «la mayor vergüenza de la democracia española» y ha señalado que el Partido Popular (PP) ha estado generando «ruido» para desviar la atención del mismo.
¿Qué es el caso Kitchen?
El PSOE describe el caso Kitchen como el uso por parte del PP del Ministerio del Interior, junto a jueces, fiscales y policías, para destruir pruebas de su propia corrupción. En este juicio, el exministro Jorge Fernández Díaz (PP) se enfrenta a una pena de 15 años de prisión.
Los acusados
En el banquillo de los acusados también se encuentran Francisco Martínez, número dos de Fernández Díaz en Interior, el ex DAO de la Policía Nacional Eugenio Pino y el excomisario José Manuel Villarejo. Todos enfrentan acusaciones de espiar al extesorero del PP, Luis Bárcenas, para robar información sensible sobre el partido y sus dirigentes, en conexión con el caso Gürtel.
Una operación organizada desde el poder
Desde la perspectiva del PSOE, este no es un caso aislado, sino una «operación organizada» desde el poder para ocultar la corrupción del PP relacionada con el caso Gürtel. El partido señala que «el PP está tapando al PP» utilizando los aparatos del Estado y critica el uso de un «mismo método» en múltiples casos de corrupción.
Las implicaciones de la corrupción
Para ilustrar la situación, el PSOE hace una analogía con el edificio en Génova 13, donde el primer piso corresponde a los «sobres de la Gürtel», siendo el primer partido condenado por corrupción en la historia de España. El segundo piso es el del Ministerio del Interior, que supuestamente destruye pruebas de esta corrupción, y en el tercer piso se encuentra el Ministerio de Hacienda, bajo investigación por vender el BOE. «Tres plantas. Un mismo edificio. Un mismo método» es lo que apuntan desde Ferraz en un comunicado.
La corrupción como presente, no como pasado
El PSOE sostiene que la corrupción en el PP no es un «pasado» sino un «presente». Mientras avanza el juicio, critican que están intentando «tapar, generar ruido y señalar a otros». Acusan al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, de no haber condenado los «casos de corrupción de su partido» en sus cuatro años de presidencia. «Sin pedir responsabilidades, sin dar explicaciones, su silencio no es neutralidad, es complicidad. El que calla, otorga», concluyen.
