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Investigación revela que tomografías de cáncer de pulmón identifican otros tipos de tumores

Detección Temprana de Cáncer: Nuevas Revelaciones

MADRID, 6 Abr. (EUROPA PRESS) – Las pruebas de diagnóstico por imagen se han convertido en una herramienta clave para la detección precoz de enfermedades graves, especialmente en el caso del cáncer de pulmón. Sin embargo, su alcance podría ir mucho más allá de lo que inicialmente se pensaba, revelando información médica inesperada en otras zonas del cuerpo.

Más de 26.000 pacientes analizados en un gran ensayo clínico

Cuando los médicos revisan las tomografías diagnósticas para detectar cáncer de pulmón, a veces encuentran anomalías no relacionadas con los pulmones. Una nueva investigación de la Universidad de Brown (Estados Unidos) muestra que algunas de esas anomalías podrían ser signos de otros tipos de cáncer no diagnosticados.

El estudio, publicado en ‘JAMA Network Open’, analizó datos de pruebas de detección de cáncer de pulmón de más de 26.000 personas que participaron en el histórico Ensayo Nacional de Detección de Cáncer de Pulmón. Este amplio estudio federal contribuyó a establecer la tomografía computarizada (TC) como método estándar para detectar el cáncer de pulmón en personas con alto riesgo, especialmente fumadores de larga data.

Dado que las tomografías computarizadas (TC) captan áreas del cuerpo más allá de los pulmones, los médicos suelen detectar anomalías que podrían indicar cáncer en otras partes del cuerpo, como los riñones, el hígado y los ganglios linfáticos. Para este nuevo estudio, los investigadores se centraron en ciertos tipos de estas anomalías y descubrieron que las personas con estos hallazgos tenían más probabilidades de ser diagnosticadas con un cáncer extrapulmonar (fuera de los pulmones) en el plazo de un año tras la prueba de detección.

Los hallazgos se asocian a mayor riesgo de otros cánceres

Los autores explican que el estudio aborda el desafío que supone para la medicina moderna encontrar el equilibrio entre la detección precoz y el riesgo de realizar pruebas y procedimientos innecesarios. Tanto para pacientes como para médicos, los resultados ofrecen una guía más clara sobre qué significa que una tomografía revele algo inesperado y qué tipos de anomalías tienen más probabilidades de ser un signo de cáncer extrapulmonar.

En definitiva, según los investigadores, los hallazgos pueden ayudar a los médicos a decidir cuándo es probable que la atención de seguimiento permita detectar el cáncer en una etapa temprana y cuándo puede que no sea necesaria.

«En este artículo, proporcionamos evidencia que sirva de base para tomar decisiones sobre anomalías extrapulmonares que podrían detectarse en las pruebas de detección de cáncer de pulmón», detalla la autora del estudio, Ilana F. Gareen, profesora de epidemiología en la Universidad de Brown. «El objetivo es brindar a médicos y pacientes mejores datos para que puedan tomar decisiones más informadas sobre qué anomalías requieren seguimiento y cuáles probablemente pueden ignorarse», añade.

Según los investigadores, a medida que más personas en Estados Unidos se someten a pruebas de detección de cáncer de pulmón, los médicos observarán con mayor frecuencia este tipo de anomalías. En una investigación previa, Gareen y sus colaboradores descubrieron que aproximadamente una de cada tres personas en el ensayo nacional presentaba en su tomografía un hallazgo de potencial importancia clínica que no estaba relacionado con el cáncer de pulmón.

En el nuevo estudio, los investigadores se centraron en un subconjunto de estos hallazgos (anomalías que los médicos identificaron como potencialmente indicativas de cáncer) para comprender mejor cuáles podrían requerir seguimiento o tratamiento.

Los expertos piden mejorar la interpretación de estos hallazgos

Según los resultados, se detectaron hallazgos relacionados con el cáncer en aproximadamente el 3% de las rondas de cribado y en el 6,8% de los participantes en más de 75.000 exploraciones realizadas durante tres rondas de cribado por tomografía computarizada. Los participantes con estas anomalías presentaban un riesgo significativamente mayor de ser diagnosticados con cánceres fuera de los pulmones en el plazo de un año.

La relación más fuerte se observó en los cánceres del sistema urinario, incluidos el cáncer de riñón y vejiga, y en otros tipos de cáncer, como el linfoma y la leucemia.

Gareen informa que a continuación quiere analizar si los hallazgos son consistentes con la experiencia de los pacientes que actualmente se someten a pruebas de detección en entornos comunitarios para determinar si las tasas de anomalías y cánceres asociados observadas en el Ensayo Nacional de Detección de Cáncer de Pulmón se replican fuera de un ensayo clínico.

FUENTE

Constanza Sanchez

Por Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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