Cataluña ha dado un paso significativo hacia la electrificación del transporte, invirtiendo más de 150 millones de euros en el primer año de un ambicioso plan dirigido a fomentar el uso de vehículos eléctricos y ampliar la infraestructura de carga. Este esfuerzo, que ha permitido la creación de miles de puntos de recarga, ha generado un impacto positivo en la adopción de automóviles electrificados en la región.
El plan ha facilitado la instalación de 2.588 nuevos cargadores eléctricos, de los cuales la mayoría son de acceso público. Con esta expansión, Cataluña cuenta ahora con un total de 11.588 puntos de carga, una cifra crucial para facilitar el uso diario de los vehículos eléctricos, cuya matriculación ha aumentado notablemente, alcanzando un 24% del total, en comparación con el 14,3% del año anterior.
La Generalitat ha superado las expectativas iniciales, ejecutando 151 millones de euros en su primer año, cuando el objetivo era movilizar 103 millones. Esta diferencia refleja una potente apuesta institucional por la electrificación del transporte, donde el programa Moves III ha jugado un papel fundamental al aportar aproximadamente 132 millones de euros, complementados con fondos autonómicos.
Con el objetivo de eliminar las barreras que aún persisten para la adopción del coche eléctrico, el plan busca expandir la infraestructura de recarga. En este sentido, se prevé añadir 9.000 nuevos puntos de carga para 2030, consolidando a Cataluña como un líder en movilidad eléctrica en España.
El contexto internacional, incluyendo conflictos globales y el aumento de los precios de la energía, también ha influido en el impulso hacia la electrificación. Miquel Sàmper, conseller del área, ha señalado que la actual crisis geopolítica hace más urgente la reducción de la dependencia energética externa.
El compromiso de la Generalitat no solo se refleja en la inversión y la instalación de puntos de carga, sino también en la electrificación de su propia flota, con la incorporación de aproximadamente 900 vehículos eléctricos. Además, se están llevando a cabo iniciativas en colaboración con el Ayuntamiento de Barcelona para establecer una red única de recarga.
El despliegue del plan se está consolidando gracias a la colaboración entre administraciones y empresas del sector, con la redacción de 35 proyectos de recarga pública. La reciente consulta para la instalación de puntos ultrarrápidos ha despertado el interés de hasta 11 empresas, evidenciando el crecimiento del atractivo en el sector de la movilidad y la energía.
El avance del coche eléctrico en Cataluña muestra un cambio estructural importante en el modelo de movilidad, donde la combinación de inversiones, infraestructuras y políticas públicas está impulsando la transformación del sector. Así, Cataluña se consolida como uno de los motores de la electrificación en España, estableciendo un camino firme hacia un futuro energético más sostenible.
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