MADRID, 12 Abr. (EUROPA PRESS) – Agentes de la Policía Nacional, en una operación conjunta con la Polizia di Stato de Italia, han desarticulado una célula itinerante de origen italiano, presuntamente especializada en la sustracción de mantas de joyas al descuido. Este grupo criminal ha sido acusado de realizar 21 hurtos por toda la geografía nacional, acumulando un botín de más de 500.000 euros en joyas.
Los delitos se han esclarecido en diversas localidades, incluyendo Asturias, Logroño, Murcia, Palencia, Valencia, Almería, Albacete, Badajoz, Alicante, Sevilla, Castellón y Granada. La arresto de las cuatro personas integrantes de esta célula ha supuesto un reto para los agentes, que enfrentaron la dificultad de los pocos rastros dejados en la escena del delito y las estrictas medidas de seguridad adoptadas por los delincuentes para evitar ser identificados.
La investigación comenzó tras la detección, durante los últimos años, de hurtos en joyerías en toda España, caracterizados por un modus operandi específico. Una pareja de mujeres accedía a los establecimientos joyeros, mostrando interés por varios productos. En ese momento, el empleado les exponía los productos, normalmente dispuestos en mantas de joyería. Aprovechando un descuido del trabajador, las mujeres sustraían una de las mantas, escondiéndola en un paño o bolso, y abandonaban el establecimiento sin levantar sospechas.
Después de un exhaustivo análisis de casos similares, los agentes identificaron un hurto cometido en 2012 en Zaragoza, donde se detuvo a una ciudadana italiana que coincidía con el perfil físico de una de las autoras de los robos más recientes. A partir de ello, se estableció un canal permanente de cooperación policial con la Polizia di Stato, y se descubrió que la sospechosa formaba parte de un grupo criminal peligroso dedicado a los robos en joyerías por toda Europa.
CAMPANAS DELICTIVAS DE CUATRO O CINCO DÍAS
Desde ese momento, el objetivo de la investigación fue localizar y capturar a los miembros del grupo. Localizarlos era complicado, ya que los delincuentes actuaban sin dejar rastro, evitando manipular objetos en las joyerías para no dejar huellas y utilizando disfraces para dificultar su identificación. Además, cambiaban de vehículo y de teléfono en cada viaje a España, realizando sus delitos en campañas de cuatro a cinco días.
Recorrían cientos de kilómetros hasta llegar a la joyería objetivo, y tras perpetrar el robo, se desplazaban a largas distancias para pasar la noche en una ciudad diferente. Este modus operandi tenía como finalidad evitar que se les relacionara con los delitos. Al analizar la información proporcionada por Italia, los investigadores se dieron cuenta de que cada vez que ocurría un hurto en una joyería, se hospedaba un ciudadano italiano en localidades a entre 100 y 400 kilómetros del lugar del robo, posiblemente relacionado con la investigada principal.
La investigación continuó con la emisión de una Orden Europea de Investigación, que permitió a las autoridades italianas proceder a localizar a los investigados en su país. Finalmente, el 30 de marzo, se detectó la llegada a España de los cuatro integrantes, quienes tenían la intención de cometer nuevos delitos. Los agentes desplegaron un dispositivo y al día siguiente lograron la detención de todos ellos en Palencia.
Entre sus pertenencias, los detenidos llevaban prendas utilizadas en la comisión de los delitos y 4.000 euros en efectivo. Además, se realizó un registro en el domicilio de uno de los principales encartados en Italia. Los agentes han identificado a los detenidos como presuntos responsables de 21 delitos en distintas localidades de España, algunos de los cuales fueron cometidos hace diez años.

