Vie. Feb 13th, 2026

El 11,4% de los cántabros mayores de 65 años requiere apoyos por dependencia, según UNATE

El 11,4% de los cántabros mayores de 65 años requiere apoyos por dependencia, según UNATE

Análisis sobre la población mayor en Cantabria

El 33% de los hogares cántabros tienen como principal ingreso una pensión de jubilación, según un estudio del Grupo Social UNATE, que incluye la Universidad Permanente y la Fundación PEM. Este análisis revela datos significativos sobre la situación de las personas mayores en Cantabria.

SANTANDER, 9 Sep. (EUROPA PRESS) – Solo el 11,4% de las personas mayores de 65 años en Cantabria requieren apoyos específicos por razones de dependencia. En cambio, un 88,6% son adultos que gozaron de autonomía para gestionar su vida y tomar decisiones. Este dato desafía «imaginarios generalizados», según el Grupo Social UNATE, que ha llevado a cabo una recopilación exhaustiva de diferentes fuentes estadísticas.

En una presentación reciente del Perfil de las Personas Mayores que viven en Cantabria, se informó que en 2025 se prevé que residan 145.442 personas de 65 años o más en la región, lo que representa un 24,51% de la población total. De este grupo, solo 16.417 (el 11,37%) necesitan apoyos específicos por dependencia, mientras que 129.025 son considerados autónomos.

El estudio también desmiente la percepción de que Cantabria está habitada por una población rural mayor y una urbana más joven. De hecho, solo el 9,2% de las personas mayores (13.017) viven en 54 municipios con menos de 2.000 habitantes, con un porcentaje de género casi equilibrado: 50,1% de mujeres (6.522) y 49,9% de hombres (6.495). En contraste, un 65,3% de las personas mayores reside en los 10 municipios con 10.000 habitantes o más, predominando las mujeres con un 58,4% (54.163) frente al 41,6% de hombres (38.576).

MÁS MUJERES MAYORES

El estudio subraya la mayor proporción de mujeres mayores en Cantabria: el 51,55% de la población general (82.325) son mujeres, cifra que aumenta al 56,6% entre quienes tienen 65 años o más. Esta tendencia se acentúa con la edad; a partir de los 80 años, el porcentaje de mujeres asciende al 59%, y alcanza el 70,7% entre quienes tienen 90 años o más. En el caso de las personas de 100 años o más, la cifra se eleva al 88,5%, 6,7 puntos más que la media nacional.

UNATE argumenta que estas personas mayores no son una «carga» para la sociedad, sino que representan un «apoyo». De acuerdo con la Encuesta Social de Cantabria 2024 del Instituto Cántabro de Estadística (ICANE), en un 33% de los hogares cántabros, el ingreso principal proviene de una pensión de jubilación.

A fecha de agosto de 2025, el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social reportó 93.800 personas percibiendo una pensión de jubilación, con un ingreso medio mensual de 1.595 euros. Además, otras 34.853 personas, en su mayoría mujeres, reciben pensiones de viudedad, que tienen una media de 987 euros.

A pesar de la creencia común de que las pensiones han aumentado significativamente en años recientes, los datos del INE muestran que las pensiones se han revalorizado un 117,58% en los últimos 20 años, siendo un 121,52% en jubilaciones y 114,87% en viudedad. Sin embargo, este incremento todavía es 13 puntos inferior al aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que ha crecido un 130,79% en el mismo período.

EL 96,6% DE MAYORES USAN TELÉFONO INTELIGENTE

Otro hallazgo del estudio es la utilización de tecnologías por los mayores, que revela que el 96,6% de ellos usa teléfonos inteligentes de manera cotidiana; este porcentaje se eleva al 97,9% en municipios rurales. Además, el 76,6% de las personas mayores ha utilizado Internet en los últimos tres meses.

El perfil completo de las personas mayores puede ser consultado en la página web del Grupo Social UNATE, donde también se incluye información sobre el número de mayores que viven en la región pero que nacieron en países extracomunitarios, así como datos sobre el uso del tiempo de ocio y la percepción social de este grupo, y el acceso a la educación para hombres y mujeres de 65 años o más.

El colectivo ha señalado que la información disponible sobre las personas mayores a menudo se basa en una «mirada biomédica y muy sesgada». Según indican, esto crea «zonas de sombra» en temas como urbanismo accesible, movilidad, recursos públicos centrados en zonas con baja densidad poblacional, acceso a la cultura y participación en la vida social, económica y política.

Ambos representantes de UNATE han hecho un llamado a las instituciones para que realicen un esfuerzo en mejorar la calidad y variedad de la información. Sin un mejor conocimiento de las necesidades y deseos de las personas mayores, advierten, las políticas públicas y las inversiones podrían no ser efectivas.

Por su parte, Mónica Ramos Toro, geroantropóloga feminista y coordinadora técnica del Grupo Social, ha enfatizado la necesidad de «estudios cualitativos más diferenciados que dividan en bloques de edad, en lugar de agrupar todas las personas mayores a partir de los 65 años». Además, han propuesto llevar a cabo un estudio sobre edadismo en Cantabria, destacando que la Fundación PEM está finalizando uno sobre estereotipos edadistas en medios de comunicación de la región.

FUENTE

Constanza Sanchez

Por Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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