El Rey emérito cumple este 5 de enero 88 años y lo hará, al igual que cuando nació, en el exilio y sin una perspectiva clara de si próximamente podrá regresar de forma definitiva a España desde Emiratos Árabes Unidos. Su traslado a ese país se produjo en agosto de 2020, y ahora, se encuentra nuevamente en el centro de la atención mediática tras la publicación de sus memorias y la concesión de varias entrevistas en las que reivindica su legado.
Tanto en ‘Reconciliación’, el libro autobiográfico escrito junto a la autora francesa Laurence Debray, como en las declaraciones a varios medios galos, Juan Carlos I ha dejado claro que extraña su país y desea volver en cuanto sea posible, aunque también ha reconocido que es una decisión que no solo le compete a él. «España dejó un vacío dentro de mí. Y ese vacío seguirá existiendo hasta que pueda volver a vivir allí con total normalidad», asegura en sus memorias, donde expresa su nostalgia por el país del que fue rey durante 49 años.
El emérito, que no aprecia ser tratado con ese título, recuerda que, a pesar de que lleva España muy dentro de sí mientras reside en Abu Dabi, sus breves visitas a España están sujetas a la aprobación de la Casa Real, lo que le priva de una vida familiar en la Zarzuela.
En el contexto de su avanzada edad, también aborda el tema de su muerte en el libro, expresando serenidad al pensar en ella: «No estoy obsesionado con mi muerte. Pienso en ella con serenidad, a fuerza de ver partir a los amigos. Cuando llegue mi hora, llegará».
¿Hay planes para mi funeral?
Juan Carlos I se pregunta: «¿Hay planes para mi funeral? No lo sé. Nadie me lo ha dicho nunca», recordando que, en el caso de la familia real británica, existen planes detallados para cada uno de los miembros. El antiguo monarca sugiere su deseo de ser enterrado en el Panteón de Reyes del Palacio de El Escorial, donde, por su expreso deseo, fueron enterrados su padre, Don Juan, en 1993, y su madre, Doña Mercedes, en el 2000. A pesar de que reconoce que el panteón «está lleno», él sostiene que «hay sitio para construir otro».
Don Juan Carlos enfatiza que la decisión de su entierro depende del Gobierno: «Es una cuestión de presupuesto y de voluntad. De momento me parece que no hay nada decidido ni organizado». En sus memorias, también reivindica la importancia de cuidar la monarquía, que, según él, «actualmente enfrenta ataques frontales por parte de ciertos partidos políticos».
Apoyo a Felipe VI y reacción de Zarzuela
El antiguo monarca asegura que hará todo lo posible para que su hijo, el rey Felipe VI, tenga éxito al frente de la institución y que su hija, la princesa Leonor, le suceda a su debido tiempo. Para ello, el Rey emérito decidió publicar el pasado 1 de diciembre un vídeo, el primero dirigido a los españoles desde su abdicación en junio de 2014. En él, reivindica el “papel esencial” desempeñado por la monarquía durante la Transición y envía un mensaje a los más jóvenes, pidiéndoles que apoyen a Felipe VI en su labor.
Tales declaraciones generaron un gran revuelo en Zarzuela, donde, por regla general, no se ha hecho ningún comentario sobre Don Juan Carlos desde que abandonó la vida pública y posteriormente se marchó al exilio. Aún más polémica generó la publicación de ‘Reconciliación’, en la que el emérito califica de “insensible” el trato de su hijo, aunque acepta que lo ha hecho por deber y reconoce su «malentendido personal» con la Reina Letizia.
La Casa del Rey consideró que el padre de Felipe VI había trascendido los límites con su vídeo, afirmando que no era “oportuno ni necesario” en las circunstancias actuales. Además, el mensaje de Juan Carlos I evoca el que Franco dirigió a los españoles a su muerte, solicitando “el mismo afecto y lealtad” para el nuevo rey.
Relación con Franco
Un aspecto que ha causado malestar en la clase política es la relación que el emérito describe con el dictador Franco en sus memorias. Juan Carlos I admite que fue rey gracias a Franco y que reconocía «su inteligencia y su sentido político», mencionando que fue él quien, en su lecho de muerte, le dejó «las manos libres» para iniciar un proceso de reformas que culminaría con la Transición.
El Rey emérito no ha hecho más que complicar su posible regreso al afirmar que no se arrepiente de nada. Sin embargo, en una entrevista para la cadena ‘France 3’, el pasado 26 de noviembre, sí indicó que, de volver atrás, actuaría de una manera más cuidadosa. En sus memorias lamenta que los “deslices” de su vida privada pesen más que su legado como «rey democrático, moderno y unificador».
Tras la atención mediática que atrajo su primera visita a España en mayo de 2022, las posteriores han suscitado menos interés, llevando a una normalización de sus desplazamientos. Sin embargo, sus memorias y las recientes acciones del antiguo monarca han vuelto a poner el foco en él, dejando su deseo de regresar de forma permanente a España en un limbo, a pesar de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha declarado que la decisión es de él mismo y ha coincido con Zarzuela en calificar de «inoportuno» el vídeo del padre de Felipe VI.

