
BURGOS, 2 Feb. (EUROPA PRESS) – El letrado que representa a J.L.N, el presunto autor de la muerte del vallisoletano Sergio Delgado en la madrugada del 24 de noviembre de 2024, tras propinarle un fuerte puñetazo en pleno rostro, ha defendido en la primera sesión del juicio con jurado que el fallecimiento de la víctima «fue accidental».
El abogado, en su primera intervención en la Audiencia de Burgos, ha relatado que en la muerte «concurrieron varias circunstancias», como que el fallecido «padecía gravemente del corazón». En un informe pericial se observó que «tenía la coronaria descendente anterior un 85 por ciento obstruida», añadiendo que Sergio Delgado «esa noche presentaba una tasa de alcohol en sangre de 2,47».
Por su parte, el acusado, que está previsto que declare el próximo viernes, al ser preguntado por el magistrado de la sala sobre si se declaraba culpable, ha sostenido que no es «ningún asesino». Sin embargo, ha reconocido ante el juez y toda la sala que propinó un puñetazo a Sergio, aunque ha alegado que él «no quería» la muerte de Sergio Delgado, quien esa noche se encontraba en la ciudad con otros cuatro amigos mientras celebraban la despedida de soltero de uno de ellos.
Admitida la responsabilidad, está constatado que el golpe recibido por Sergio produjo a éste «un traumatismo, una brecha de 1,2 centímetros y microhemorragias en el cerebro», aunque el cráneo «no estaba fracturado». La defensa ha argumentado que, cuando ocurre un traumatismo craneoencefálico, «el sistema cardiorrespiratorio falla, pero el cuerpo se puede recuperar», y ha señalado que el alcohol ingerido por la víctima «interfirió en esa recuperación».
El letrado ha advertido que en los últimos 17 años, «es la cuarta vez que sucede» un incidente como este con resultado de muerte, lo que le ha llevado a rechazar que la agresión «se produjera porque Sergio fuese de Valladolid», en contraposición con lo argumentado por la acusación particular ejercida por el representante de la familia.
Mientras la defensa pide al jurado que considere que ha sido un accidente, la fiscal del caso mantiene su escrito de calificación, en el que solicita doce años de prisión por delito de homicidio doloso. Esta postura se basa en el hecho de que el encausado practicaba la técnica marcial del Muay Thai, mientras que la acusación particular sostiene que la muerte de Sergio fue un «asesinato, con alevosía», lo que podría conllevar una condena de hasta veinte años de prisión. Además, la acusación pública reclama, en concepto de responsabilidad civil, 90.000 euros para cada uno de los padres de Sergio Delgado y 25.000 euros para su hermana.
TESTIFICAL
A lo largo de la sesión inaugural del juicio han declarado 13 testigos presenciales del suceso, ocurrido el 24 de noviembre de 2024. Las sesiones se prolongarán hasta el viernes, fecha en la que está previsto que declare el acusado.
Para la jornada de este martes, está programada la declaración de otros 17 testigos, entre ellos agentes de la Policía Nacional y miembros de la Policía Local. El miércoles, desde las 10:15 horas, declararán otros ocho testigos, el jueves lo harán cinco peritos y el viernes quedará el juicio visto para sentencia, tras la declaración del encausado y los informes finales.
Además de diversas pruebas periciales derivadas de la autopsia y de diferentes informes presentados ante el juez, será de vital importancia el análisis de las imágenes de una cámara ubicada en la zona, que el jurado verá en una de las sesiones.
Entre los testigos, el último de la jornada de hoy, el profesor que instruyó a J.L.N en el arte marcial del Muay Thai, ha apuntado que el acusado era una persona bastante inconstante y que apenas estuvo unos meses acudiendo a la instrucción de esta técnica, que para el docente es una «educación integral» de la persona. El testigo ha recordado que el acusado, durante el segundo año que lo tuvo a su cargo, «no iba a entrenar» y ha enfatizado que a todos los alumnos se les advierte en clase sobre «las consecuencias de emplear mal estas técnicas».

