MADRID, 3 Feb. (EDIZIONES) – En el pasillo del supermercado, frente a un lineal repleto de pastas de dientes que van desde unos pocos euros hasta precios casi ‘premium’, muchos consumidores se hacen la misma pregunta: ¿Pagar más significa cuidar mejor de la salud bucodental?
Entre promesas de blanqueamiento, de reparación del esmalte, o de protección total, el marketing parece haber convertido el cepillado en una decisión compleja. Sin embargo, desde el punto de vista clínico, la clave no siempre está en el precio, sino en los hábitos diarios, en los ingredientes realmente eficaces, y en el uso adecuado del dentífrico. ¿Qué hay de cierto en las promesas de las pastas más caras, y cuándo merece la pena invertir en una opción específica?
Para aclarar estos conceptos, María Eugenia Chamorro, odontóloga con sólida formación en rehabilitación oral, estética dental e implantoprótesis, nos brinda su perspectiva en una entrevista con Salud Infosalus.
En primer lugar, le insistimos: ¿Es realmente necesario gastar más dinero en una determinada pasta de dientes para cuidar bien la salud bucodental? Ella lo deja claro: «No necesariamente»; y es que, tal y como explica, una buena salud bucodental no depende del precio de la pasta de dientes, sino de una correcta rutina de higiene: cepillado eficaz, constancia y buena técnica. «Existen pastas económicas que cumplen perfectamente su función básica. Gastar más dinero no garantiza automáticament mejores resultados si los hábitos no son adecuados», asegura esta experta.
¿HAY DIFERENCIAS REALES ENTRE LAS PASTAS DE DIENTES?
Le preguntamos si realmente hay diferencias entre una pasta de dientes económica y una de gama alta, subrayando que, desde el punto de vista clínico, las diferencias no suelen estar en la capacidad de limpieza básica, sino en ingredientes añadidos orientados a necesidades concretas.
«Mi consejo es sencillo: no dejarse llevar por el marketing. Para la mayor parte de las personas, una pasta convencional con flúor es suficiente. Lo más importante no es elegir ‘la mejor pasta’, sino usar correctamente la que se elija», remarca esta odontóloga.
LOS ‘INGREDIENTES’ DE LA PASTA DE DIENTES QUE SÍ DEBEN ESTAR
A continuación, destaca que en una pasta dentífrica el ingrediente clave es el flúor, «por su papel en la remineralización del esmalte y en la prevención de la caries». Sostiene que otros componentes pueden ser útiles según el caso, pero no imprescindibles para todos. «El consumidor debería fijarse más en que la pasta sea adecuada a su edad y en situación clínica, que en reclamos comerciales llamativos», insiste esta especialista en rehabilitación y estética oral.
Sobre los efectos ‘antisarro’ o ‘blanqueantes’ que prometen muchas pastas de dientes, también la cuestionamos, resaltando que «algunas de estas promesas tienen base científica limitada y suelen referirse a efectos leves o preventivos, no a cambios drásticos».
Por ejemplo, recuerda cómo una pasta blanqueadora puede ayudar a eliminar manchas superficiales, pero no sustituye a un tratamiento profesional. «Es importante entender que la pasta de dientes acompaña al cuidado dental, pero no lo reemplaza», asevera Chamorro.
Añade que, «una pasta, por muy avanzada que sea», no sustituye a revisiones periódicas ni a tratamientos indicados por un profesional. «Confiar excesivamente en un producto puede generar una falsa sensación de seguridad y retrasar la detección de problemas reales», añade.
Sin embargo, si hay problemas específicos, como sensibilidad dental, encías sangrantes o riesgo de caries, sostiene que, en estos casos concretos, sí puede ser útil utilizar un dentífrico específico, siempre que esté bien indicado. «Aún así, debe entenderse como una ayuda dentro de un abordaje global. Si los síntomas persisten, lo fundamental es acudir al dentista para valorar la causa, y no limitarse solo al cambio de pasta», subraya.

