
VALÈNCIA, 7 Feb. (EUROPA PRESS) – La Guardia Civil, en el marco de la operación ‘Zubar’, ha investigado a una mujer de 36 años por realizar cientos de tratamientos estéticos sin estar habilitada para ello, en distintos centros de la provincia de Valencia y, en algunos casos, en su propio domicilio.
La investigación se inició tras una denuncia presentada en marzo por parte de un profesional del sector sanitario, quien alegó que una persona estaba llevando a cabo tratamientos estéticos en una peluquería de la localidad de Sueca (Valencia), sin ningún tipo de control sanitario ni acreditación.
A medida que avanzaban las indagaciones, los agentes descubrieron que esta mujer operaba en múltiples establecimientos de la provincia, presentándose como doctora y ofreciendo tratamientos estéticos como aumento de labios y pómulos, rinomodelación o infiltraciones de toxina botulínica. Además, mediante sus redes sociales, promovía los servicios que ofrecía.
Los agentes localizaron los centros donde se estaban realizando estos tratamientos y verificaron que la supuesta doctora tenía un título en odontología obtenido en una universidad privada. En contacto con las autoridades sanitarias, se confirmó que solo los médicos especialistas en medicina estética están autorizados para realizar estos procedimientos, según el Colegio de Médicos y el Colegio de Estomatología y Odontología.
80 CLIENTAS REGISTRADAS Y MÁS DE 180 TRATAMIENTOS
La investigación reveló que la mujer contaba con al menos 80 clientas registradas y tenía documentados más de 180 tratamientos de toxina botulínica en el tercio superior y ácido hialurónico. Algunas clientas informaron haber recibido estos tratamientos en el domicilio de la investigada.
Asimismo, se constató que muchos de los centros donde se llevaban a cabo estos tratamientos no contaban con la licencia administrativa emitida por la Conselleria de Sanidad de la Comunitat Valenciana para ofrecer dichos servicios (Permiso U48). Adicionalmente, la mayoría de estos lugares carecían de sistemas adecuados para la refrigeración de productos y para la gestión de residuos biológicos, así como de otras condiciones exigidas por la ley.
Consecuentemente, se procedió a investigar a la supuesta doctora por varios delitos, incluyendo intrusismo profesional y un delito contra la salud pública por suministrar medicamentos (toxina botulínica), además de falsedad documental. Importante mencionar que no se ha podido comprobar la legalidad de los productos utilizados, lo que sugiere su adquisición ilegal.
Ante esta situación, la Guardia Civil aconseja a los usuarios interesados en tratamientos estéticos que se asesoren con profesionales cualificados para evitar poner en riesgo su salud. La incorrecta aplicación de un tratamiento por parte de una persona no autorizada, sin garantías sobre la conservación de los productos, podría resultar en consecuencias fatales.
La investigación ha sido llevada a cabo por agentes del Puesto Principal de Sueca, con dirección del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Sueca.

