La Comunidad ha activado la Unidad de Emergencias en Patrimonio Cultural ante los desprendimientos causados el 6 de octubre de 2023 por las fuertes rachas de viento en la cúpula de la Basílica de la Purísima de Yecla, según informaron fuentes del Gobierno regional en un comunicado.
La consejera de Turismo, Cultura, Juventud y Deportes, Carmen Conesa, se ha trasladado a la localidad acompañada por técnicos de la Dirección General de Patrimonio Cultural, para explicar que esta acción «permite dar una respuesta rápida, coordinada y con criterios técnicos muy claros».
Actuaciones en la cúpula
Las actuaciones se centran en la inspección técnica de la cúpula y elementos anexos para proceder al desmontaje controlado de piezas con riesgo y la posterior custodia para su reposición. También se asegurará la estabilidad de las piezas que permanezcan en su posición y, de ser necesario, se implementará una protección impermeabilizante para evitar la entrada de agua.
Conesa ha subrayado que el propósito es «actuar con rapidez y rigor» ante la incidencia registrada, añadiendo un mensaje de tranquilidad a la población, ya que no se han reportado daños personales ni desperfectos en el interior del templo. «El riesgo se ha concentrado en el exterior y el Ayuntamiento ha actuado correctamente, acordonando la zona y dictando una orden de ejecución para garantizar la seguridad», señaló la consejera.
Unidad de Emergencias en Patrimonio Cultural
La Unidad de Emergencias en Patrimonio Cultural es un instrumento técnico especializado que permite intervenir de manera inmediata cuando un bien protegido puede verse afectado. La Región de Murcia es una de las pocas comunidades, junto con Castilla y León, que cuenta con una unidad específica de este tipo.
Tras los terremotos de Lorca de 2011, la Comunidad creó la Unidad de Emergencias en Patrimonio Cultural para mejorar la respuesta ante posibles catástrofes naturales que, además de amenazar la seguridad de los ciudadanos, puedan afectar al patrimonio cultural.
Compromiso con la conservación
«Estamos aquí con arquitectos, restauradores y técnicos especializados para evaluar la situación sobre el terreno, coordinar las actuaciones necesarias con el Obispado y el Ayuntamiento, y definir las medidas urgentes que garantizan la seguridad de las personas y la correcta conservación de este Bien de Interés Cultural, que es un símbolo para Yecla y para toda la Región», afirmó Conesa.
«Nuestro compromiso es claro: anticipación, responsabilidad y protección del patrimonio, siempre de la mano de los ayuntamientos y con criterios técnicos», concluyó la consejera.

