PALMA, 10 Feb. (EUROPA PRESS) – La actuación de Bad Bunny en la Super Bowl ha resonado en el pleno del Parlament este martes, cuando el portavoz del PSIB, Iago Negueruela, reivindicó su mensaje de orgullo y libertad en contraposición a las políticas racistas de Donald Trump, las cuales comparó con algunas adoptadas por el Govern. La presidenta del Ejecutivo autonómico, Marga Prohens, respondió enfáticamente: «viva Bad Bunny y vivan las personas que vienen a trabajar, contribuir, generar riqueza, integrarse y a respetar nuestras leyes».
Críticas al PSIB y al tratamiento de los migrantes
Prohens, al finalizar su intervención, criticó al PSIB por haber expresado en los últimos dos años que «aquí no cabe todo el mundo», y ahora exigir la regularización de la situación de aquellos que han llegado en los últimos cinco meses sin ni siquiera solicitar antecedentes penales.
La presidenta también cuestionó la valentía del PSIB, afirmando: «Son muy valientes para gobernar contra los de aquí y muy cobardes contra las mafias. Son valientes para atacar los símbolos católicos, pero muy cobardes para atacar el burka».
El mensaje de Negueruela sobre la diversidad
Por su parte, Iago Negueruela destacó la importancia de extrapolar lo sucedido en la Super Bowl al contexto local, comentando: «Imagino que vio las banderas desfilar por todo el estadio de San Francisco. Esas banderas son las mismas que están aquí; más de 250.000 personas que representan esas banderas viven aquí, trabajan aquí, tienen derechos aquí. Son colombianos, venezolanos, argentinos, ecuatorianos, uruguayos, brasileños, mexicanos que viven aquí».
El portavoz del PSIB acusó al Govern de denegar los derechos a estas personas y recordó las anteriores regularizaciones de migrantes que han permitido a miles vivir y trabajar en la región. Negueruela enfatizó que muchas de estas personas son quienes se dedican al cuidado de otros y, sin embargo, «se les niegan los derechos».
Recomendaciones del Govern
Según Prohens, si al PSIB realmente le preocupara la situación de los migrantes, debería instar a la solución de los problemas de saturación en Extranjería, dado que aquellos que se quedan sin permisos de residencia se convierten en ilegales. En su conclusión, Prohens calificó la regularización extraordinaria como «improvisada» y sugirió que fue implementada para desviar la atención, afirmando que «no va de derechos, eso es racismo institucional».

