
MADRID, 9 Feb. (EUROPA PRESS) – El delantero del Atlético de Madrid Julián Álvarez atraviesa una preocupante sequía goleadora en LaLiga EA Sports, cumpliendo este lunes 100 días sin marcar en la competición, lo cual representa la peor racha del argentino desde que se unió al Manchester City en el verano de 2022.
Lo que debía ser una temporada de consolidación para la ‘Araña’, como referencia ofensiva para el equipo de Diego Pablo Simeone, se ha transformado en una auténtica pesadilla. Tras un primer año en el que se proclamó máximo goleador del equipo con 29 tantos en todas las competiciones, ahora se enfrenta a su peor período sin marcar en competencia doméstica desde su llegada a Europa.
El último gol en liga de Julián Álvarez data del 1 de noviembre, cuando el Atlético venció al Sevilla (3-0) desde el punto de penalti en el Riyadh Air Metropolitano. Desde entonces, el campeón del mundo no ha vuelto a celebrar un tanto con la elástica rojiblanca.
Antes de esta sequía, el ex del City promediaba un gol cada 4,3 remates en las primeras 12 jornadas de liga, con 38 toques en el área rival y un 74% de éxito en sus acciones. Durante ese tramo, firmó siete goles —dos desde el punto de penalti—, superando con creces sus 4,8 goles esperados, y se convirtió en el motor del Atlético de Madrid, que, a pesar de las dificultades para seguir el ritmo de FC Barcelona, Real Madrid y Villarreal, encontró en él una garantía de éxito.
Sin embargo, después del encuentro contra el Sevilla, la situación cambió drásticamente. En estos 100 días sin marcar, el delantero argentino ha realizado 19 remates, de los cuales ocho fueron a puerta, pero su cuenta de goles se mantiene en siete. Además, ha visto cómo Alexander Sorloth le ha igualado en la clasificación de goleadores del Atlético en liga. Lo preocupante es la infrautilización de sus oportunidades, ya que ha generado 1,2 goles esperados sin obtener ningún premio, lo que resulta alarmante.
A pesar de su falta de goles, su implicación en el juego se mantiene. Ha sido titular en 10 de los últimos 12 encuentros, manteniendo un notable 74% de éxito en sus acciones. Su presencia en el área rival sigue siendo alta, con 38 toques (superando los 37 de su etapa goleadora), lo que indica que Julián llega a la zona de peligro, pero su capacidad para marcar goles se ha esfumado.
En el apartado creativo, sus números también son discretos: cuenta con 1,2 asistencias esperadas y ha registrado una asistencia real en un partido en Montilivi a Conor Gallagher, demostrando que aún intenta contribuir al colectivo. En la Liga de Campeones, ha mejorado ligeramente su registro con tres goles en la fase de grupos, aunque está por debajo de los seis anotados en el mismo periodo de la campaña anterior.
Sin embargo, las malas noticias para el Atlético se acumulan. La sequía de su estrella no es un fenómeno aislado, sino un síntoma de un problema sistémico. Desde el último gol de la ‘Araña’ en Sevilla, el equipo de Simeone ha anotado solo 17 goles, el registro más bajo de los siete primeros clasificados de liga, en comparación con los 35 del Barça o 23 del Real Madrid. Con 23 puntos de 36 posibles en este tramo, los rojiblancos se han alejado de la lucha por el título, ahora situándose a 13 puntos del líder.
La ‘Araña’ sigue tejiendo su juego y participando en la construcción ofensiva, pero el Atlético necesita con urgencia que recupere su instinto goleador para no dar la temporada por perdida. Este jueves, tendrá una nueva oportunidad en la ida de las semifinales de la Copa del Rey Mapfre ante el equipo de Hansi Flick, al que el curso pasado ya le hizo dos goles, en un compromiso que puede ayudar a romper esta mala racha frente a una afición que espera ansiosa la mejor versión de su estrella.

