
LOGROÑO, 11 Feb. (EUROPA PRESS) – El juicio contra G.S.L., exentrenador del Varea, ha comenzado con testimonios inquietantes. Un juvenil del club, que coincidió entrenando con G.S.L., testificó en sede judicial que las conversaciones que mantenía a través de WhatsApp con el acusado «siempre se desviaban hacia asuntos sexuales» y que se volvía «muy pesado».
El testigo aseguró: «Me mandaba mensajes con contenido sexual», pero optó por actuar «con indiferencia». Aunque compartió con el acusado entrenamientos en la temporada 2019-2020, reconoció que los mensajes comenzaron a llegar años después. En su declaración, resaltó que el exentrenador le pedía que «borrara los mensajes» y que incluso le prometía que iba a trabajar con él como ojeador para el Osasuna.
Este miércoles, se celebra en la Audiencia Provincial el segundo día del juicio, donde G.S.L. está acusado de delitos que presuntamente afectan a ocho menores de edad en el ámbito deportivo. En concreto, se enfrenta a varios cargos, incluyendo 3 delitos continuados de abuso sexual, 3 de acoso sexual, 2 de revelación de secretos y 1 de tenencia de material pornográfico.
Las peticiones del Fiscal
El Fiscal ha solicitado una pena total de 47 años de prisión, además de multas por importe de 14.600 euros y 49.000 euros de indemnización por daños morales a los menores. Esta última cantidad sería responsabilidad subsidiaria del Club Atlético Osasuna, donde el acusado desempeñaba funciones de ojeador.
Declaraciones de amigos de la víctima
También declaró un amigo del principal afectado, quien afirmó que su compañero le envió ‘pantallazos’ de los mensajes que G.S.L. le había mandado. Según su testimonio, su amigo le pidió que guardara esos mensajes porque el acusado le decía que los borrara. «A mí no me parecía normal tanto secretismo. Era muy extraño», añadió.
La madre de la víctima, tras conocer los hechos, pidió los mensajes y al ver su contenido decidió denunciar al acusado ante la Policía, lo que condujo a su detención. Otro amigo del joven corroboró los relatos anteriores al recordar una experiencia en la que la víctima se sintió incómoda durante un encuentro en un domicilio.
Los hechos denunciados
Los sucesos se habrían producido entre 2020 y 2022, periodo en el que G.S.L. era entrenador de fútbol. Aprovechándose de su posición de autoridad, el acusado habría desarrollado una conducta delictiva de carácter sexual hacia varios menores, manteniendo conversaciones explícitas a través de WhatsApp y concertando encuentros bajo falsas promesas.
La acusación sostiene que el procesado solicitaba imágenes íntimas y hacía proposiciones sexuales, exigiendo que dichas comunicaciones se mantuvieran en secreto. En algunos casos, estas conductas involucraban tocamientos, y las investigaciones han permitido localizar importante material de contenido sexual relacionado con menores en los dispositivos del acusado.
El Ministerio Fiscal argumenta que estas acciones constituyen delitos contra la libertad sexual y merecen ser sancionados severamente. Además, se solicita libertad vigilada y órdenes de alejamiento respecto de las víctimas, acompañadas de la inhabilitación para cualquier actividad profesional que implique contacto con menores.
El juicio, que se estima dure dos días más, se está llevando a cabo con medidas de protección destinadas a garantizar la intimidad de los testigos y víctimas, asegurando que puedan declarar en condiciones adecuadas de seguridad y tranquilidad.

