
Madrid, 11 Feb. (EUROPA PRESS) – El sistema nervioso desempeña un papel activo en el desarrollo del cáncer de páncreas, incluso antes de que se formen los tumores. Esto es lo que revelan expertos del Laboratorio Cold Spring Harbor (CSHL) en Estados Unidos, en un nuevo estudio publicado en ‘Cancer Discovery’, una revista de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer.
El cáncer de páncreas es un proceso complejo, conocido por su dificultad para detectarse y su resistencia a las terapias tradicionales. Por ello, los investigadores buscan con urgencia nuevas formas de interrumpir la formación de tumores. Aunque se sabe que el sistema nervioso puede contribuir a la propagación del cáncer, su papel en las primeras etapas de la enfermedad aún no estaba claro.
Un fenómeno conocido se denomina invasión perineural. Esto implica que las células cancerosas migran dentro del nervio, utilizándolo como vía para metastatizar, detalla Jeremy Nigri, investigador posdoctoral del laboratorio del profesor David Tuveson en el CSHL.
En este nuevo trabajo, Nigri y su equipo han descubierto que el sistema nervioso desempeña un papel activo en el desarrollo del cáncer de páncreas antes de la formación de tumores. Utilizando imágenes 3D, encontraron que los fibroblastos promotores de tumores, denominados myCAF, envían señales para atraer fibras nerviosas. Los myCAF y las células nerviosas colaboran dentro de las lesiones pancreáticas para crear un entorno favorable para el crecimiento del cáncer.
Una técnica llamada inmunofluorescencia de montaje completo permitió al equipo de Tuveson capturar fotografías 3D de las lesiones y las células circundantes. Mientras que las imágenes 2D estándar muestran fibras nerviosas delgadas como pequeños puntos dispersos, las imágenes 3D revelan una densa red de nervios que serpentea a través y alrededor de los myCAF y las lesiones. «Cuando vimos esta imagen por primera vez, me quedé impactado», comenta Nigri. «Ni siquiera podía imaginar la lesión así. Solo la había visto en 2D».
Nigri y su equipo llevaron a cabo una serie de experimentos con ratones y células humanas, revelando un círculo vicioso entre los myCAF y los nervios. Descubrieron que los myCAF emiten señales que atraen fibras nerviosas del sistema nervioso simpático, responsables de la respuesta de lucha o huida.
Estas fibras nerviosas liberan el neurotransmisor noradrenalina, que se une a los fibroblastos y desencadena un pico de calcio que activa aún más los myCAF. Este pico no solo promueve el crecimiento precanceroso, sino que también atrae más fibras nerviosas, encerrando al sistema en un peligroso círculo vicioso de autorreforzamiento.
En un experimento, usamos una neurotoxina para desactivar el sistema nervioso simpático. Mostramos una menor activación de fibroblastos y una reducción de casi el 50 % en el crecimiento tumoral», dice Nigri.
Dado que el ciclo myCAF-nervio se produce tan tempranamente, interrumpirlo podría dar lugar a nuevas terapias. Los hallazgos sugieren que fármacos clínicamente disponibles, como la doxazosina, podrían ser eficaces al combinarse con tratamientos estándar como la quimioterapia o la inmunoterapia.
«El siguiente paso será estudiar esto con más detalle e intentar encontrar una manera de bloquear la comunicación cruzada entre fibroblastos y nervios», concluye Nigri. «Con el apoyo de grupos como la Fundación Lustgarten y la Red de Acción contra el Cáncer de Páncreas, esperamos algún día ayudar a mejorar los resultados de los pacientes».

