El Gobierno de Aragón ha iniciado este jueves la evacuación del Balneario de Panticosa y la localidad oscense de Llanos del Hospital. Esta decisión se debe a las previsiones meteorológicas que anuncian nuevas lluvias y nevadas en los próximos días, lo que incrementa el riesgo de aludes y desprendimientos en el Pirineo. Una vez que se complete la evacuación, la carretera de acceso será cerrada nuevamente por motivos de seguridad hasta la semana siguiente.
Miguel Ángel Arminio, director general de Carreteras e Infraestructuras del Gobierno de Aragón, explicó en declaraciones a los medios que se aprovechó la mejoría meteorológica de la mañana para limpiar la carretera que conduce al Balneario, la cual había sido cortada por un alud ocurrido el lunes pasado. Este procedimiento se efectuó antes de la llegada de una nueva borrasca significativa.
«Una vez que tenemos la carretera limpia, hemos comunicado que ya están preparados para iniciar la bajada; procederemos con el desalojo de una manera ordenada, con un convoy», detalló Arminio. En primer lugar, se desplaza la máquina quitanieves y, a continuación, los cuatro autobuses y una veintena de vehículos que se encuentran en el Balneario, los cuales descenderán a una velocidad moderada, manteniendo una distancia de entre 20 y 30 metros entre ellos.
Poco después, se volverá a cerrar la carretera debido a que se prevén nevadas y lluvias durante la noche. Esta situación agregará peso a la nieve ya caída, que se encuentra sobre un sustrato consolidado y puede deslizarse en laderas empinadas.
La reapertura de estas vías dependerá de los nivólogos, que están elaborando informes diarios sobre el estado del manto nivoso. La previsión indica que no podría reabrirse hasta el «lunes, martes o miércoles», y Arminio ha afirmado que «lo seguro es que el fin de semana quedará cortado».
También los pasos fronterizos
En el Pirineo aragonés, los pasos fronterizos del Portalet y Bielsa también están cerrados por riesgo de aludes. Sin embargo, existe la posibilidad de que Bielsa vuelva a abrirse «un poquito» esta tarde, según el boletín que emiten los nivólogos a las 15:00 horas, aunque es probable que deba cerrarse nuevamente el viernes.
Se han registrado importantes desprendimientos en la A-1218, en Camporrells, donde la carretera permanece cerrada porque, a pesar de que se han limpiado los restos, «la ladera no está asegurada», por lo que la circulación permanecerá prohibida hasta que se realice una evaluación completa. En la A-1227, cerca de Abiego, también se ha producido un desprendimiento de aproximadamente 40 metros que ha llevado al derribo de parte de la calzada, y este caso sigue pendiente de evaluación.
Arminio explicó que la maquinaria utilizada en estas situaciones incluye palas cargadoras o retroexcavadoras, las cuales poseen una gran capacidad de carga, pues los aludes no solo traen nieve, sino también piedras, árboles y otros materiales destructivos. «En este caso, lo limpiamos con una pala cargadora de grandes dimensiones que vertió el material por la heladera, logrando que la limpieza durara escasamente un par de horas», precisó. Un total de 15 personas, entre maquinistas y operarios a pie, participaron en la operación.
El director general también aclaró que el alud «se produjo en la primera visera, pero provenía de la parte alta; dado que ya había mucha nieve, la visera estaba tan cargada que la nieve se desbordó incluso por los bordes». «Si la visera hubiera sido mucho más larga, no habría ocurrido», concluyó.
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