Santa Cruz de Tenerife (EFE).- El último enjambre sísmico detectado en las Cañadas del Teide sigue activo tras ser identificado por el Instituto Geográfico Nacional (IGN) desde las 23:00 horas de este miércoles, acumulando ya más de 2.500 terremotos de baja intensidad.
Características del enjambre sísmico
Este enjambre se caracteriza por magnitudes muy bajas y, aunque ha perdido energía e intensidad con el paso de las horas, sigue registrándose actividad sísmica. Según fuentes del IGN, a medida que han transcurrido las más de 30 horas desde su detección, los microsismos han ido disminuyendo en energía.
Es importante destacar que estos eventos solo son detectados por los sensores de la Red Sísmica Nacional, lo que significa que no han sido sentidos por la población local. La localización del enjambre se centra en la zona oeste de Las Cañadas del Teide, a una profundidad de entre 7 y 8 kilómetros, en un área donde se han producido enjambres sísmicos similares en ocasiones anteriores, como en octubre de 2016 y junio de 2019.
Predicciones y análisis de eventos
Con más de 2.500 eventos híbridos contabilizados, el IGN prevé que este número podría incrementarse tras realizar análisis más detallados, dado que muchos de los eventos presentan señales muy débiles que complican su identificación en los registros.
Seguridad y monitoreo en Tenerife
El IGN ha subrayado que este tipo de episodios de enjambres sísmicos hibridos no incrementan el riesgo de una erupción volcánica a corto plazo en Tenerife. Además, cuenta con una red de más de 100 estaciones, equipos y puntos de muestreo fijos en la isla para monitorear constantemente todos los parámetros relevantes. Este despliegue permite realizar un seguimiento exhaustivo en tiempo real de cualquier cambio, alteración o anomalía en la sismicidad, deformaciones y geoquímica que podrían indicar una evolución en el riesgo de erupción volcánica.

