La familia de Manuel José García Caparrós, un joven malagueño de 18 años asesinado el 4 de diciembre de 1977 durante una manifestación pro autonomía andaluza, ha denunciado la falta de reconocimiento por parte del Estado sobre su condición de víctima del terrorismo. Este asunto ha cobrado relevancia nuevamente tras recibir una carta del Ministerio del Interior que deniega dicha consideración.
Las hermanas de Manuel José, Loli, Paqui y Puri García Caparrós, junto con Joaquín Recio, portavoz de la asociación que lleva su nombre, han llevado a cabo una rueda de prensa este viernes, indicando que esperan que el Consejo de Ministros apruebe pronto una modificación de la ley de víctimas del terrorismo. Este mensaje se ve como un «varapalo» tras la comunicación del Gobierno, que ha reavivado la lucha por justicia y reconocimiento.
En su comunicado, la familia expresó su consternación sobre cómo la carta llegó a la prensa: «Nosotras no la hemos movido. Siempre hay cosas raras en torno a nuestro caso», anotaron. Recordaron que Manuel José es considerado hijo predilecto de Málaga y de Andalucía, y reafirmaron que «fue asesinado vilmente por un policía del régimen, dos años después de la muerte del dictador». Resaltaron que, durante la transición, el régimen continuó con la violencia hacia aquellos que militaban por más derechos y libertades.
Las hermanas de Manuel José destacaron que «no lo mató una bala que cayó del cielo. Fueron a matar y lo mataron». En este sentido, manifestaron que su caso no es el único en el que las pruebas desaparecen, ni el único que ha enfrentado juicios injustos que han vilipendiado la memoria de las víctimas. «La Transición no fue modélica. Hubo un plan del régimen franquista para acallar a los jóvenes que pedían más libertad», añadieron.
Critican «manto de impunidad» y «falta de empatía»
La familia y la asociación García Caparrós expresaron su opinión sobre el «manto de impunidad que persiste hasta el día de hoy», cuestionando por qué la Dirección General de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo no busca soluciones que ayuden a mejorar la calidad democrática. «El Estado tiene que asumir su responsabilidad histórica en este asesinato y en tantos otros», afirmaron, instando a los diputados a trabajar en cambiar la ley, ya que había pasado demasiado tiempo sin recibir respuestas satisfactorias.
Además, subrayaron la falta de empatía y corresponsabilidad mostrada hacia las víctimas, tal como se evidencia en la carta que recibieron. Para ellas, su hermano está «en el limbo de la burocracia por leyes injustas que protegen a los victimarios, no a las víctimas». A este respecto, hicieron un llamado a que el Congreso modifique las leyes para no proteger a los terroristas «amparados por el Estado».
Las hermanas calificaron la respuesta del Ministerio del Interior como «la carta de la vergüenza» y solicitaron que Andalucía se movilice por la memoria de su hermano, quien luchó por su autogobierno. «Aquella Andalucía por la que murió nuestro hermano, debe abanderar la lucha contra la impunidad», añadieron, insistiendo en que la comunicación recibida fue «la más dura que hemos recibido nunca».
«Murió por Andalucía y la Junta debe ser la primera en apoyarlo»
En el turno de preguntas, Loli García Caparrós exigió al Partido Popular que apoye la modificación de la ley de víctimas del terrorismo, instando a que «la Junta de Andalucía debe ser la primera en ayudar en el caso de García Caparrós». Joaquín Recio también comentó sobre la importancia de incluir su historia en el debate político de Andalucía, destacando que «las víctimas de la transición deben ser escuchadas».
En cuanto a la posible modificación de la ley, Recio mencionó que esperan que el próximo Consejo de Ministros retome un artículo perdido de la ley de Memoria Histórica de 2007 que podría amparar a víctimas como Manuel José. La presión para que se realicen cambios está presente en la mente de quienes llevan este caso adelante, esperando que la burocracia y la injusticia se terminen.
Finalmente, respecto al próximo Día de Andalucía, las hermanas sostuvieron que su celebración siempre será el 4 de diciembre en honor a su hermano, «porque García Caparrós es un símbolo para Andalucía y siempre lo será». Reiteraron que la memoria de Manuel José permanecerá viva y que continuarán luchando por justicia. Además, cuestionaron la afirmación en la carta de que la policía estaba para proteger a los ciudadanos, recordando que «la policía de 1977 no estaba para proteger, sino para asustar».

