MADRID, 4 de marzo (EUROPA PRESS) – España ha denegado un total de 219 licencias de exportación e importación de material de defensa y tecnologías de doble uso a Israel desde el 7 de octubre de 2023, fecha en la que el Estado hebreo inició una ofensiva contra Palestina en respuesta a la masacre de Hamás.
Así lo ha desvelado la secretaria de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla, en una comparecencia ante la Comisión de Defensa del Congreso. Durante su intervención, actualizó el estado del comercio de material de defensa con el Estado hebreo desde 2023 y la aprobación del embargo a la compraventa de estos productos como medida de presión a Tel Aviv en el marco de la ofensiva contra la Franja de Gaza y Cisjordania, que el Ejecutivo tildó de genocidio.
López Senovilla ha detallado que la autoridad correspondiente, la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso (JIMDDU), ha denegado 64 licencias de exportación y cuatro de importación a Israel de material de defensa desde octubre de 2023 y hasta el 31 de enero de 2026. Desde que se adoptó el embargo en octubre, se han denegado 151 licencias de exportación e importación.
El trabajo elaborado por la Secretaría de Estado de Comercio incluye ejemplos de estas licencias denegadas. Por ejemplo, en el primer semestre de 2025 se denegó una licencia de conjuntos de detonadores no eléctricos. Respecto al material de doble uso, a Tel Aviv se le denegaron siete licencias que contenían productos de alta tecnología, incluyendo módulos de seguridad de encriptación, cámara técnica y otros productos.
En el segundo semestre de 2024 se denegaron 47 licencias a Israel de material de diversa índole, tales como tornos multiproceso, antenas, equipos de telecomunicaciones, software, piezas de repuesto para robots, microcircuitos, sistemas antidron y otros productos químicos.
Además, la secretaria de Estado ha concretado las exportaciones a Israel, como se recoge en el ‘Informe de exportación de material de defensa, de otro material y de productos y tecnologías de doble uso’ correspondiente a 2024 y al primer semestre de 2025.
En 2024, España exportó material por valor de 1.450.000 euros al Estado hebreo, pero todo el montante se destinó «exclusivamente» a componentes para terceros países, entre los que se mencionaron Filipinas y Estados Unidos. En el primer semestre de 2025 no se realizaron exportaciones a Israel.
Es decir, el destino final no era Israel y era material vinculado a programas cuyo usuario final es el Ministerio de Defensa español. No se autorizó ninguna exportación definitiva con destino final a Israel. Asimismo, se cifraron en 21 las licencias revocadas en virtud de la norma, aunque no se han detallado.
López Senovilla ha defendido el embargo a Tel Aviv, recalcando que «consolida» la política del Gobierno en los últimos años respecto a las exportaciones de material de defensa y doble uso a Israel, muy restringidas desde 2001, tras la Segunda Intifada. Desde esa fecha, no se han autorizado exportaciones definitivas de armamento y equipos letales.
Excepciones al embargo
La secretaria de Estado aludió también a las excepciones previstas en la ley del embargo, que están justificadas si la prohibición supone un menoscabo para los intereses generales nacionales. Recordó que el 23 de diciembre, el Consejo de Ministros aprobó una autorización excepcional relacionada con licencias de proyectos aeronáuticos «de gran potencial exportador»: el A400M, el A330MRTT y el C295.
<p"La no autorización supondría claramente un menoscabo para los intereses generales de España en términos industriales, económicos, de empleo y tecnológicos, por lo que se consideró justificada la necesidad de aplicar esa excepción establecida por el real decreto ley", alegó.
Meses antes de la puesta en marcha del embargo, el Ministerio de Defensa anunció un «plan de desconexión» de la industria militar israelí. La idea era sustituir los productos israelíes sin perjudicar las capacidades de las Fuerzas Armadas, aunque persisten las dudas sobre cierto material de inteligencia o tecnología para el que el Ministerio había admitido «dependencia». No obstante, Robles dio por concluido el vínculo industrial con el Estado hebreo en el ámbito de la defensa ya en septiembre.

