ZARAGOZA, 12 de marzo (EUROPA PRESS) – Las obras de adecuación de la Torre del Agua para su conversión en el Faro de la Logística, que comenzaron el pasado 28 de enero, están a punto de cumplir un nuevo hito con el inicio de la construcción del mirador acristalado de 360 grados en lo más alto del edificio, que ofrecerá unas vistas singulares de Zaragoza y del meandro de Ranillas.
Para la realización de esta obra, hoy se ha iniciado la instalación de una grúa de gran tonelaje en la azotea, la cual se apoyará sobre un bastidor de acero con vigas de alta resistencia, sostenido por seis postes tubulares que elevan la grúa un metro por encima del suelo.
La colocación de esta grúa sigue las indicaciones de un riguroso informe de ingeniería, que establece que la grúa transfiere todo su peso a uno de los muros de hormigón estructurales del edificio, de un espesor de 40 centímetros y de forma sensiblemente circular. El esfuerzo adicional sobre estos muros tendrá un impacto mínimo, dada la enorme robustez de la estructura de la torre.
Además, se ha estudiado de manera exhaustiva el comportamiento del viento, para lo que los ingenieros se han basado en un simulacro de ráfagas en condiciones extremas de hasta 170 kilómetros por hora, a fin de garantizar la máxima estabilidad.
La grúa operará con una configuración lastrada, utilizando contrapesos en la base para garantizar su firmeza en los días de mayor cierzo. La instalación de la grúa sobre la azotea evita su anclaje a la estructura del edificio y el consiguiente impacto de fuerzas horizontales sobre la torre. El mecanismo tendrá capacidad de elevar cargas de hasta 1.400 kilos a una distancia de su eje de 50 metros.
El proyecto para la instalación de esta grúa de gran tonelaje en la azotea de la Torre del Agua ha contado con los estándares más estrictos de la normativa actual, incluyendo el Código Estructural y el Código Técnico de la Edificación, que garantiza la integridad de este icónico edificio, que fue parte de la Exposición Internacional de 2008.


