
MADRID, 4 Abr. (EUROPA PRESS) – Cuando consumimos alimentos, el organismo debe decidir qué tolera y qué no para procesarlos adecuadamente, un proceso conocido como tolerancia oral. Pero, ¿cómo determina el cuerpo humano entre la tolerancia y el rechazo?
Un estudio liderado por científicos de la Universidad de Stanford (Estados Unidos) ha identificado nuevos fragmentos de proteínas alimentarias que indican a las células inmunitarias intestinales cuándo tolerar ciertos alimentos. Estos hallazgos representan un enorme avance en la comprensión de la tolerancia alimentaria y podrían ser útiles para futuras inmunoterapias en personas con alergias alimentarias.
Los investigadores, incluyendo a la doctora Jamie Blum y la doctora Elizabeth Sattely, identificaron tres segmentos proteicos, denominados epítopos: uno de soja, uno de maíz y uno de trigo. Estos epítopos interactúan con células T reguladoras, que son un tipo especializado de células inmunitarias, para determinar la tolerancia o el rechazo.
“Como persona interesada en la ciencia básica, considero valioso comprender el proceso inmunitario normal junto con la patología”, explica Blum. “Comprender cómo el sistema inmunitario percibe una proteína como segura podría conducir a nuevas terapias para promover la tolerancia en personas con alergias”.
Actualmente, el 6 % de los niños pequeños y entre el 3 % y el 4 % de los adultos padecen alergias alimentarias. Los científicos han estado trabajando arduamente para descubrir qué desencadena estas reacciones alérgicas ante alimentos que, en teoría, deberían ser seguros. Hasta el momento, sus investigaciones han revelado proteínas específicas en principales alérgenos, como el cacahuete y el huevo, que provocan reacciones inmunitarias adversas. Estas proteínas son reconocidas por anticuerpos, que a su vez activan células inflamatorias de acción rápida, como los mastocitos y los basófilos.
Se plantea la cuestión: si sabemos cómo y a qué reacciona el sistema inmunitario durante una alergia, ¿no deberíamos también comprender cómo y a qué reacciona durante la tolerancia? Los científicos tienen claro el “cómo”. Existe un conocimiento sólido sobre la participación de las células T reguladoras en la tolerancia. Investigaciones previas han revelado su papel antiinflamatorio e inmunosupresor, pero se desconoce qué proteínas causan la falta de respuesta.
El estudio, publicado en la revista ‘Science Immunology’, comenzó con un plato de comida para ratones. En vez de probar un alimento tras otro, los investigadores analizaron las células T reguladoras de ratones alimentados con una dieta normal y buscaron a qué se unían estas células, relacionándolas con partes específicas de la comida.
Encontraron tres proteínas, más específicamente, pequeños fragmentos llamados epítopos que las células T reguladoras reconocían. Los epítopos fueron encontrados en maíz, trigo y soja. Es notable que los tres epítopos provienen de proteínas de semillas, lo que sugiere que estas proteínas vegetales abundantes son comúnmente reconocidas por los mecanismos de tolerancia del sistema inmunitario.
Además, las células T más abundantes fueron reactivas al epítopo del maíz, lo cual tiene sentido, ya que el maíz no es comúnmente alérgeno. La soja, en cambio, es una de las principales causas de alergia en humanos, lo que hace que la identificación de un epítopo de soja sea especialmente relevante. Además, el receptor de mamíferos que interactúa con el epítopo de soja también interactúa con el sésamo, lo que ayuda a explicar la tolerancia cruzada, es decir, la tolerancia a un alimento que se traduce en tolerancia a otro.
Una vez identificados los epítopos, los investigadores se plantearon cuestiones adicionales, como ¿dónde se localizan las células T reguladoras? ¿Y cómo actúan en un ambiente inflamado frente a uno sano? Para esto, utilizaron ratones y modelos de cultivo celular, descubriendo que las células T reguladoras se localizan principalmente en el intestino y su actividad varía según el entorno inflamado o sano, trabajando para reducir la inflamación o mantenerla en ausencia de esta.
PARA ERRADICAR LAS ALERGIAS ALIMENTARIAS
Estos epítopos semilla representan un nuevo e interesante avance en nuestra comprensión de la tolerancia oral. Los científicos ven a las células T reguladoras como una prometedora vía de inmunoterapia para personas con alergias alimentarias graves. Podría llegar el día en que se puedan crear células T reguladoras preprogramadas para tolerar ciertos alimentos y mitigar las respuestas inmunitarias a alérgenos comunes.
“La dieta es nuestra interacción más íntima con nuestro entorno”, señala Blum. “Reconocer correctamente los alimentos como seguros crea un entorno antiinflamatorio que favorece la absorción de nutrientes y previene las alergias. Nuestra investigación contribuye al conocimiento científico de los principales alérgenos alimentarios y orienta hacia futuras intervenciones terapéuticas que podrían modificar estados alérgicos y autoinmunes”.
En un futuro próximo, los investigadores esperan aplicar su metodología para mapear proteínas adaptadas a humanos. El reactivo desarrollado para rastrear estas proteínas ya está disponible para otros, lo cual les da la confianza de obtener nuevos conocimientos sobre la tolerancia oral mediada por células T reguladoras.

