La actriz Belén Rueda posa durante el photocall de la premiere de la película ‘El vestido’. EFE/Juanjo Martín
Madrid (EFE).- Belén Rueda estrena este viernes 13 ‘El vestido’, película que explora miedos tan cotidianos como el acoso escolar o las dificultades económicas, aunque aquí agravados por espeluznantes fenómenos paranormales. “¿Quién dice que lo sobrenatural no es real?”, se pregunta la actriz y musa del cine de terror en una entrevista con EFE.
“Creo en las energías. Las personas que ya no están entre nosotros físicamente están en tu corazón y hacen que en un momento dado a lo mejor veas cosas”, responde la protagonista de ‘Mar adentro’, nacida en Madrid en 1965, cuando es preguntada por sus creencias personales. Y por eso, aunque dice que es “bastante racional”, reconoce que al mismo tiempo se permite sentir.
Para la intérprete, hay además otra cuestión que hace muy tangible lo sobrenatural: “para la persona que lo está viviendo, es real”. Y por lo tanto, hay miedos que se traducen en hechos muy concretos que pueden llegar a paralizarte el corazón en casos extremos, destaca.
Terrorífica mansión
En ‘El vestido’, dirigida por Frank Ariza y Jacob Santana (‘Reversión’), Rueda se pone en la piel de una madre que se muda a una terrorífica aunque bella mansión con su hija (Vera Centenera, de ‘Secaderos’), enfrentándose a un cambio de colegio muy traumático en el que deberá defender “a capa y espada” a la niña.
“El espectador es muy activo, porque hay una amenaza que no está contada pero que se siente y, al mismo tiempo, está intentando resolver lo que está pasando”, resume la actriz sobre este filme, en el que también actúa Elena Irureta (‘Patria’).

Además, la propia casa es “un elemento muy poderoso”, tan “bello” como “terrorífico”. “Somos nosotros los que le damos el poder a las cosas y los lugares para influir sobre nosotros, y que te parezcan terroríficos por el simple hecho de que haya pasado algo allí en el pasado”, reflexiona.
Un terror psicológico que compara con el de ‘El orfanato’, la cinta dirigida por J.A. Bayona en 2007 que fue su entrada por la puerta grande a un género que ella recomienda “ver en el cine con gente”.
Ese fue el primero de una lista de thrillers y películas de miedo que incluyen ‘Los ojos de Julia’, ‘El cuerpo’, ‘No dormirás’ o ‘La ermita’. Estas cintas han supuesto un giro inesperado en la carrera de una mujer que empezó en la televisión y que, de niña, evitaba este tipo de películas: “Me aterrorizaban”, confiesa.
Orgullo de trabajar junto a su hija, Belén Écija
Pero además, en ‘El vestido’ Rueda trabaja con su verdadera hija, la también actriz Belén Écija (‘Entre tierras’), una experiencia que define como “un orgullo” y “una delicia”.
“Cuando trabajo me concentro mucho, pero en esta película me he quedado lo que se dice viendo la tele. Me quedaba mirándola y decía: ¿esto de dónde ha salido? Viviéndolo, pero también como madre”, asegura Rueda, para quien “hay algo que te sorprende cuando los hijos se independizan, los vuelves a encontrar y ya hay cosas que tú no sabes qué son o qué hacen”.
A pesar de que ahora se siente orgullosa y se ha dado cuenta de que la interpretación es la “pasión” de su hija, Rueda reconoce que cuando le dijo que se quería dedicar a la actuación, respondió para sí: “Ay, Dios mío”. “De hecho, no la achuchaba mucho para que siguiera por ese camino”, recuerda.
El hecho de que ella misma se dedique a esta profesión y que su padre, Daniel Écija, sea productor, es además un factor ambiguo, resalta. “No es muy fácil. Hay muchos noes con los que tienes que lidiar, hay muchas inseguridades y al mismo tiempo tiene un plus, porque su padre y yo estamos en este arte, pero al mismo tiempo te ponen muchas trabas en algunos sitios también por eso”, advierte.

