MADRID, 9 Sep. (EUROPA PRESS) – La gripe sigue siendo una de las infecciones respiratorias más graves a nivel global, especialmente en las personas mayores, quienes enfrentan un riesgo mucho más alto de sufrir complicaciones y muerte. Con el envejecimiento de la población mundial, entender los mecanismos biológicos que explican esta vulnerabilidad se ha convertido en una prioridad científica y médica.
Científicos de la Universidad de Nottingham (Reino Unido), en colaboración con otros investigadores internacionales, han descubierto por qué los mayores tienen más probabilidades de sufrir gripe grave. Pueden aprovechar sus hallazgos para abordar este riesgo.
En un nuevo estudio publicado en ‘PNAS’, los expertos revelaron que las personas mayores producen una proteína glicosilada llamada apolipoproteína D (ApoD), que tiene un papel importante en el metabolismo lipídico y la inflamación, en niveles mucho más altos que en personas más jóvenes. Esto reduce la capacidad del paciente para resistir la infección viral, resultando en un curso más grave de la enfermedad.
CÓMO LA APO D DEBILITA LA RESPUESTA INMUNITARIA EN LOS ANCIANOS
El equipo estableció que la producción altamente elevada de ApoD con la edad en el pulmón provoca un daño tisular extenso durante la infección, reduciendo la respuesta protectora del interferón tipo I antiviral.
El envejecimiento es un factor de riesgo importante en las muertes relacionadas con la gripe. Además, la población mundial está envejeciendo a un ritmo sin precedentes en la historia de la humanidad, lo que plantea significativos desafíos para la atención médica y la economía. «Por lo tanto, necesitamos averiguar por qué los pacientes mayores suelen sufrir una infección por el virus de la gripe con mayor gravedad», destaca el profesor Kin-Chow Chang, de la Facultad de Medicina y Ciencias Veterinarias de la Universidad de Nottingham y coautor del artículo.
En este nuevo estudio, el equipo investigó los mecanismos detrás del aumento de la gravedad de la infección por el virus de la influenza con la edad, utilizando un modelo de ratón envejecido y secciones de tejido humano de donantes apropiados.
Identificaron la ApoD como un factor celular relacionado con la edad que altera la activación de la respuesta antiviral del sistema inmunitario ante la infección por el virus de la influenza, al causar una degradación extensa de las mitocondrias (mitofagia). Esto resulta en una mayor producción de virus y daño pulmonar durante la infección.
Las mitocondrias son esenciales para la producción celular de energía y la inducción de interferones protectores. Por lo tanto, la ApoD se presenta como un objetivo de intervención terapéutica para proteger contra la infección grave por el virus de la gripe en los ancianos, lo que tendría un impacto considerable en la reducción de la morbilidad y la mortalidad en esta población en crecimiento.
El profesor Chang concluye: «Ahora existe una oportunidad emocionante de mejorar la gravedad de la enfermedad en personas mayores causada por la infección por el virus de la influenza mediante la inhibición dirigida a la ApoD».

