
PALMA, 3 Feb. (EUROPA PRESS) – La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha confirmado la condena al empresario que estafó a 650 estudiantes y les dejó sin viaje de estudios a Mallorca durante el verano de 2013. Este individuo deberá abonar indemnizaciones que superan los 280.000 euros.
El Alto Tribunal, en una sentencia reciente, ha desestimado el recurso del empresario D.M.Z., quien en el año 2023 ya había sido condenado por la Audiencia Provincial de Murcia a dos años de cárcel por quedarse con las cantidades que pagaron estudiantes procedentes de varias localidades de España.
Detalles de la condena y el caso
El empresario fue condenado por un delito continuado de apropiación indebida agravada. Aparte de la pena de prisión, se le impusieron costas judiciales.
Además, se le obligó a indemnizar a cada uno de los 650 viajeros afectados, provenientes de Murcia, Alicante, Valencia, Castellón, Cuenca, Guadalajara, Madrid, Tarragona, Barcelona, La Rioja y Sevilla, con un total de 283.666 euros.
Promesas no cumplidas
El acusado, administrador único de una empresa que operaba bajo el nombre comercial de Todolisto.es, se comprometió a trasladar a 650 estudiantes desde sus localidades de origen a Valencia y, de ahí, a Palma, asegurando su alojamiento en hoteles de la isla y el regreso posterior.
Sin embargo, tras recibir en sus cuentas bancarias el importe de los viajes—unos 400 euros de media—se quedó con el dinero sin haber realizado los traslados ni los alojamientos prometidos. En su lugar, se limitó a comunicar a los estudiantes, a través de correos electrónicos o mensajes de SMS, que los viajes habían sido cancelados. Poco después, solicitó un concurso voluntario de acreedores.
Análisis de la situación financiera del acusado
La sentencia considera probado que el acusado generó una dinámica particular, al pensar que podría disponer del dinero obtenido de su actividad principal para otros negocios o necesidades personales.
La Sala sostiene que el imputado afrontó deudas anteriores al 31 de diciembre de 2012 utilizando dinero de los viajes de la temporada 2013, lo que implicó un desembolso de más de 250.000 euros. Este manejo de fondos significó que el dinero destinado a los viajes de ese año se utilizara para pagar obligaciones ajenas, creando una falta de liquidez que le impidió cumplir con los compromisos adquiridos.

