BADAJOZ, 5 Feb. (EUROPA PRESS) – Los vecinos de las Casas Aisladas de las pedanías de Gévora y Valdebótoa, dependientes de Badajoz, van a ser desalojados de manera obligatoria por riesgo de inundación en una zona en la que confluyen los ríos Gévora y Zapatón. Se prevé que el «pico máximo» de subida esté alcanzado a las 12,00 horas de este jueves, y «hay un riesgo evidente para las personas, el agua está prácticamente a los pies de sus viviendas».
Así lo ha avanzado el alcalde de Badajoz, Ignacio Gragera, quien ha detallado que la noche anterior ha sido «complicada» y que ya en la tarde del miércoles se procedió a avisar a la población que podría verse afectada «para que abandonara voluntariamente ante la previsión de que tuvieran que hacerlo de manera obligatoria a lo largo del día de hoy».
Gragera ha explicado que «ha habido mucha agua acumulada» y que, si a primera hora de la madrugada les preocupaban los niveles «sobre todo» en el entorno de Rivillas y del Calamón, «ahora parece que la zona está más controlada». La atención se centra ahora en los ríos Gévora y Zapatón en su confluencia con el Guadiana, específicamente en las Casas Aisladas de Valdebótoa y Gévora.
Se ha solicitado autorización «para el desalojo obligatorio de los vecinos que no han querido salir de manera voluntaria de sus casas», ha añadido Gragera, «porque hay un riesgo evidente para las personas, el agua está prácticamente a los pies de sus viviendas». Se decidió proceder con el desalojo obligatorio «antes de que esto siga subiendo, ya que el pico máximo se espera alrededor de las doce del mediodía».
Colaboración de las fuerzas de seguridad
El alcalde ha agradecido la colaboración de todas las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, incluyendo la Policía Nacional, la Guardia Civil, Protección Civil y Cruz Roja, así como los servicios de Policía Local y Bomberos del Ayuntamiento de Badajoz, quienes «están desde primera hora del día al pie del cañón y pendientes de todas las incidencias que van sucediendo en la ciudad».
Además, ha explicado que se activa un recurso de emergencia similar al implementado en días pasados y durante la borrasca Efraín, en el caso del albergue de El Revellín. Gragera ha hecho un llamamiento «a la tranquilidad», garantizando que «en principio no se espera que haya ningún tipo de corte de vía» ni «un aislamiento de la zona en general».
«Por tanto, el acceso a la ciudad de Badajoz por la carretera de Cáceres, en principio, se va a mantener abierto. Se van a tomar todas las precauciones posibles, aunque no sabemos cómo va a evolucionar el proceso», ha continuado, agregando que, en caso de que se produzca alguna situación de estas características, también se ha habilitado un recurso de emergencia en Gévora, aunque estiman que «no será necesario».
Recomendaciones de seguridad
Finalmente, el alcalde ha insistido en hacer un llamamiento «a la calma, a la tranquilidad, a la observación de los cauces, a no transitar por ellos» y «a tener mucho cuidado», sugiriendo evitar zonas arboladas debido al viento de la noche anterior y al suelo «tan húmedo» por las recientes inclemencias meteorológicas, lo que conlleva «cierto riesgo». También ha instado a evitar desplazamientos «innecesarios».
Por último, ha expresado su agradecimiento a todos los efectivos que están trabajando en esta emergencia y ha confiado en que «no pase nada, que el desalojo se produzca de la manera más tranquila posible, que todo esto pase rápido y que podamos recuperar la normalidad».

