MADRID/MÉRIDA, 20 de marzo de 2023 (EUROPA PRESS) – La Guardia Civil ha detenido a dos prófugos de la justicia, uno de ellos en Zafra (Badajoz), reclamado en Brasil por un delito de agresión sexual a un menor de edad, y el otro en Benalmádena (Málaga), quien huyó de Francia tras secuestrar al fundador de una empresa de criptomonedas y a su esposa.
El cuerpo policial ha hecho público un comunicado que explica que ambos detenidos estaban reclamados por las autoridades de los países donde realizaron los delitos, Brasil y Francia, respectivamente.
En el caso de Zafra (Badajoz), la Benemérita ha detenido a una persona requerida por las autoridades brasileñas por un delito de agresión sexual a un menor ocurrida entre 2024 y 2025 en Corumbá de Goiás, Brasil. Las autoridades judiciales de Brasil decretaron en febrero de 2026 prisión preventiva para el detenido y solicitaron su búsqueda internacional mediante la emisión de una Red Notice de Interpol.
De esta manera, se iniciaron gestiones para localizar al detenido, intercambiando información entre agentes de la Guardia Civil y sus homólogos brasileños en la sede de Río de Janeiro del Centro de Cooperación Policial Internacional de la Policía Federal de Brasil (CCPI-RJ). Así, el cuerpo español determinó que el investigado residía en la provincia extremeña, llevándose a cabo la correspondiente localización y detención.
Secuestro del fundador de una empresa de monedas digitales
Por otro lado, el detenido en Benalmádena (Málaga) tenía en vigor una Orden Europea de Detención y Entrega por parte de Francia, debido a su participación en el secuestro y tortura del fundador de una empresa de monedas digitales y su mujer. Este secuestro estaba acompañado de una exigencia de rescate de 10.000.000 euros.
El detenido en Málaga, junto a tres encapuchados, asaltó con armas de fuego al empresario y a su esposa mientras esta dejaba a sus hijos en el colegio. Durante el secuestro, que fue interrumpido por las autoridades galas, los secuestradores incluso llegaron a amputar un dedo del padre como medida de presión.
Una vez liberadas las víctimas, se pudo identificar al grupo criminal en su totalidad y se detuvo a todos los miembros de la organización, excepto a uno que huyó a España para evitar su captura.
La Unidad Civil Operativa de la Guardia Civil (UCO) ubicó al prófugo en Valencia, donde residía con su pareja y un amigo, llevando una vida «bastante discreta». Se alojaban en apartamentos alquilados por internet y utilizaban la tarjeta bancaria de una cuarta persona para no dejar rastros.
Posteriormente, se mudaron a Sevilla, luego a Cádiz, antes de asentarse en Benalmádena (Málaga), donde finalmente fueron localizados y detenidos por el Instituto Armado la semana pasada. Para su detención, traslado y custodia a los Juzgados de Fuengirola (Málaga) se empleó un amplio dispositivo policial, dada su peligrosidad y la posibilidad de que la organización criminal intentara su liberación.

