
El Bosque de los Zaragozanos ha comenzado las plantaciones en los terrenos cedidos por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) en un amplio proceso de recuperación forestal del Canal Imperial de Aragón. Este proyecto se desarrollará fundamentalmente en su margen izquierda, abarcando una superficie de unas 25 hectáreas a lo largo de un recorrido de aproximadamente 15 kilómetros.
Entre las principales especies que se han comenzado a plantar se encuentran el pino, la sabina albar, la carrasca, el almendro y el olmo. La presentación de estas primeras plantaciones tuvo lugar el pasado martes y contó con la presencia de la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, el presidente de la CHE, Carlos Arrazola, y el director del área de Acción Climática y Bioeconomía de ECODES, Pablo Pevidal.
La Confederación Hidrográfica del Ebro, organismo público autónomo adscrito al Ministerio para la Transición Ecológica, inicia así su colaboración con el Ayuntamiento de Zaragoza en el ambicioso proyecto de El Bosque de los Zaragozanos, el que se considera el más importante proyecto de naturalización urbana y periurbana en la historia de la capital aragonesa. Al acto de presentación asistieron también la consejera municipal de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes, el alcalde del barrio rural de Garrapinillos, Mariano Blasco, y escolares de la zona.
Un Protocolo de Colaboración
En mayo de 2024, la CHE y el Ayuntamiento de Zaragoza firmarán un protocolo de colaboración para impulsar el proyecto. A través de este convenio marco, el organismo de cuenca cederá al consistorio el uso de diferentes parcelas ubicadas en el entorno de Garrapinillos y Valdegurriana, que se concretarán en cada uno de los proyectos ejecutivos que se desarrollen.
Papel Transformador del Proyecto
El proyecto presentado representa el inicio «sobre el terreno» de esta colaboración. La alcaldesa ha expresado su agradecimiento a la CHE por su implicación y ha destacado «el papel transformador» de este esfuerzo. «Sólo hace falta ver cómo han cambiado los espacios ya intervenidos. Eran zonas degradadas que han sido recuperadas, devolviendo su espacio a la naturaleza, frenando la pérdida de biodiversidad y generando nuevas áreas de bienestar para la ciudadanía», declaró.
El objetivo principal es «dar continuidad a este corredor que es el Canal Imperial de Aragón, reforestando su área urbana y periurbana, comenzando por Garrapinillos». Carlos Arrazola, presidente de la CHE, recalcó la importancia del trabajo conjunto con otras administraciones competentes en materia ambiental y mencionó que este protocolo es un buen ejemplo de ello.
Creando un Corredor Verde Estratégico
Pablo Pevidal de ECODES afirmó que las plantaciones a lo largo de estos 15 kilómetros del Canal Imperial representan un «paso estratégico» en la creación de un gran corredor verde que conecte el entorno periurbano con el corazón de la ciudad. «No se trata solo de plantar árboles, sino de conectar espacios naturales que hasta ahora estaban fragmentados, favoreciendo el movimiento de especies y reforzando la biodiversidad», explicó.
Una de las novedades en estas plantaciones es la incorporación de variedades de olmo resistentes a la grafiosis, una enfermedad que ha devastado las olmedas españolas desde los años 30. También se prevé una presencia significativa de almendros, un árbol característico del Valle del Ebro y sus zonas fluviales.
Recta Final de la Temporada de Plantaciones
Las semanas de marzo y abril marcan la recta final de la actual temporada de plantaciones de El Bosque de los Zaragozanos, en la que se están cumpliendo los objetivos de alcanzar, al menos, 50 nuevas hectáreas plantadas. Esto representa un total de 50.000 nuevos árboles y arbustos distribuidos por diferentes espacios urbanos y periurbanos de Zaragoza.
Los trabajos se están realizando principalmente en los montes de La Plana y Peñaflor, con aproximadamente 21,6 hectáreas ya intervenidas y otras 15 en el área de Peñaflor. En el primer bloque del Canal Imperial de Aragón se trabajará en cerca de 10 hectáreas, además de otras iniciativas como la primera fase de la Olmeda de Torre Ramona y acciones en zonas urbanas, como las rampas de acceso a Parque Venecia y la plaza de la Acequia de Ontonar en el distrito de San José.
Con estas nuevas 50 hectáreas se superarán los 255.000 árboles y arbustos plantados hasta la fecha, en el marco de este proyecto de naturalización urbana impulsado por el Ayuntamiento de Zaragoza en colaboración con ECODES.

