ZARAGOZA 20 Mar. (EUROPA PRESS) – El campo aragonés se ha manifestado contra la «abusiva» subida de los hidrocarburos y los precios disparados de los nitrogenados y los abonos a raíz de la guerra de Irán. Los agricultores han reclamado medidas estructurales que permitan controlar una escalada de costos que atribuyen a prácticas especulativas que aprovechan cualquier conflicto exterior para que acaben siempre pagando los agricultores y los ganaderos.
Representantes de las organizaciones agrarias ARAGA, Asaja, UAGA-COAG y UPA Aragón se concentraron a las puertas del Centro Logístico de Hidrocarburos, ubicado en el barrio rural zaragozano de Monzalbarba. Exigen al Gobierno de España que adopte medidas inmediatas, incluyendo la reducción de la carga impositiva sobre los hidrocarburos y la aprobación de paquetes de ayudas directas para el sector mientras dure la crisis derivada de la guerra en Oriente Medio. También demandan el cese de prácticas especulativas.
Actualmente, el campo aragonés se enfrenta al hecho de tener que pagar en pocos días el doble por el gasoil, que ha pasado de 0,85-0,90 euros el litro a 1,50 euros. Esto se suma al encarecimiento de los nitrogenados y los abonos justo en plena campaña final del cereal de invierno y el inicio del de primavera. El parón que ha sufrido el comercio internacional por el bloqueo del Estrecho de Ormuz ya está afectando a la alfalfa de las deshidratadoras aragonesas.
El secretario general de la UAGA-COAG, José María Alcubierre, ha criticado el «abuso generalizado» de las empresas de hidrocarburos, señalando que «el día que cayó la primera bomba ya subieron los carburantes un 20-25%. ¿Cómo podemos entender que con el gasoil que tenemos actualmente en nuestros depósitos haya esta subida tan importante?» Ha instado a la intervención del Gobierno y de la Comisión Nacional del Mercado de Valores.
Alcubierre también mencionó que la Ley de la Cadena «no está funcionando» porque los productos «tampoco están subiendo con los costes que estamos teniendo en estos momentos», por lo que ha solicitado ayudas para evitar que suban los precios de los alimentos.
Pidieron proteger el modelo de agricultura familiar
Ha reclamado políticas agrarias «a largo plazo» y medidas «estructurales» que favorezcan el modelo de agricultura familiar y profesional, haciendo ver que el sector primario debe ser considerado verdaderamente estratégico. «En la pandemia nos decían lo necesarios que éramos y ahora estamos viendo cómo nos están dejando a los pies de los caballos; un agricultor desaparece prácticamente al día en Aragón», lamentó.
Si no se revierte esta situación, advierte que «estos modelos especulativos lo que hacen es comprar nuestras mejores tierras, comprar nuestro agua y producir lo que antes hacía la explotación familiar agraria, y eso no se puede tolerar».
Por su parte, el secretario general de UPA en Aragón, José Manuel Roche, recibió de buen grado las ayudas que se han anunciado, aunque ha lamentado que no se haya aprendido nada de lo ocurrido con la guerra de Ucrania y los «movimientos especulativos». Roche destacó: «No puede ser que en estos momentos se esté vendiendo gasoil que no se ha producido con un solo barril de petróleo que viene de la época de la guerra».
Roche solicitó a las administraciones, incluidas las Comunidades Autónomas, el Gobierno de España y la Unión Europea, que se involucren y actúen, advirtiendo que «no pueden mirar para otro lado». Afirmó que «no puede ser que algunos agricultores pidieran gasoil antes de la guerra y, a las dos semanas, les digan que no pueden repartir o que se paralice el reparto. Basta ya de especulaciones».
«No podemos ser los paganos de un conflicto geopolítico ajeno a nuestros intereses. Esto siempre sucede. Son movimientos especulativos que se tienen que frenar ya», insistió.
Un agujero de 9.000 euros por explotación
Desde Asaja Aragón, Ramón Solanilla, ha cifrado el sobrecoste que este conflicto ha supuesto para las explotaciones aragonesas en unos 9.000 euros de media, debido al incremento de precios del gasoil y los fertilizantes.
«Creemos que es una vergüenza. A la ruina de precios del sector del cereal ahora le sumamos este incremento de costes de producción que puede llevar a muchas explotaciones agrícolas de nuestra comunidad a terminar el año con números rojos», advirtió.
Solanilla valoró como «insuficientes» las medidas que se estaba considerando aprobar por el Gobierno, sugiriendo que «una reducción del IVA del 10% es insuficiente tanto para fertilizantes como para combustibles, ya que la mayor parte del coste de los carburantes son impuestos». También pidió ayudas directas para las explotaciones y medidas de apoyo al cereal, la alfalfa y las explotaciones agrarias y ganaderas.
Reservas de carburante
Por último, el presidente de Araga, Federico Lorente, lamentó que se les esté repercutiendo «injustamente» el coste de una guerra ajena mediante especulación por parte de las multinacionales, las cuales aumentaron los precios horas después de haber comenzado el conflicto. «Un gasoil que ya estaba aquí en sus instalaciones y que se están aprovechando de las circunstancias para lucrarse», remarcó.
Lorente también recordó a quienes sufren el parón en la exportación de sus productos a países en la zona de conflicto y advirtió que si el paquete de medidas no está a la altura, «nos veremos abocados a continuar en la calle protestando día tras día hasta que esta situación se revierta y volvamos a una situación en la que los costes del gasoil y de los fertilizantes nos permitan seguir trabajando».
Consideró que es hora de adoptar cambios estructurales, al señalar que «no podemos estar siempre como un sector dependiente de movimientos, de guerras, de especulaciones en precios». Por ello, ha reclamado que España adquiera reservas de carburante «lo suficientemente importantes como para poder absorber estas oscilaciones en los precios».

