El Hospital público Gregorio Marañón de la Comunidad de Madrid, junto a su Instituto de Investigación Sanitaria, ha invitado a las pequeñas pacientes de su Hospital Materno-Infantil a conocer cómo es el día a día de mujeres referentes en ámbitos como la investigación biomédica, la enfermería y la ingeniería dentro del centro sanitario. Micaela, Andrea, Blanca y Mia, entre otras niñas, han participado en diversas actividades junto a las profesionales del centro, que han compartido su trabajo para mostrar cómo la ciencia y la innovación mejoran la atención sanitaria. Con esta iniciativa, el hospital busca fomentar vocaciones científicas y visibilizar el papel de las mujeres en la investigación y la sanidad desde edades tempranas.
Aprendizaje a través de talleres y visitas
A través de talleres interactivos y visitas a laboratorios y entornos clínicos del propio hospital, las niñas han podido conocer de primera mano en qué consiste su trabajo, descubriendo cómo la ciencia y la vocación de servicio contribuyen a mejorar la asistencia y calidad de vida de los pacientes.
Se trata de una iniciativa celebrada en el marco del Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, proclamado en 2015 por la Asamblea General de Naciones Unidas con el objetivo de fomentar la participación plena y equitativa de mujeres y niñas en la ciencia y avanzar en la igualdad de género en los ámbitos científicos y tecnológicos.
Gracias a estas jornadas, las pacientes han podido averiguar qué llevó a las profesionales del Marañón a dedicar su vida a la ciencia. Las pequeñas pudieron preguntar libremente todas sus dudas, así como ver de primera mano los proyectos en los que están implicadas las investigadoras del hospital.
Del laboratorio a los pacientes
Una de las experiencias ha tenido lugar en el Laboratorio de Investigación Traslacional en Cardiología del hospital, que recibió la visita de Micaela, de 14 años y paciente del servicio de Traumatología. De la mano de Mª Eugenia Fernández, directora de la Unidad de Producción de Medicamentos de Terapias Avanzadas del Marañón, pudo conocer cómo se trabajan los cultivos celulares y el papel clave que desempeñan biólogas e investigadoras en el desarrollo de nuevas terapias para mejorar la salud de los pacientes.
Durante la visita, Micaela participó en distintos experimentos, como el cambio de medio de células madre, el análisis de su forma en el microscopio y la observación de tejido cardíaco tratado con células mesenquimales humanas procedentes de grasa, lo que le permitió comprender cómo la investigación se traslada a tratamientos reales.
Por su parte, Andrea, de 12 años y paciente de Oncología Infantil, visitó la Unidad de Genómica del Hospital Gregorio Marañón acompañada por su directora, Julia Suárez, quien le explicó cómo ella y su equipo, integrado en gran parte por mujeres, trabajan con el ADN para mejorar el diagnóstico y tratamiento de distintas enfermedades. Durante el recorrido, Andrea pudo observar el proceso de extracción de ADN a partir de muestras de sangre y conocer los equipos que permiten analizar miles de fragmentos genéticos de forma simultánea.
Estos estudios son fundamentales para identificar alteraciones asociadas a enfermedades, comprender su origen y evolución, personalizar tratamientos y avanzar en la prevención y desarrollo de nuevas terapias. Una experiencia que despertó su curiosidad al descubrir cómo la ciencia se acerca al paciente desde el laboratorio.
Ciencia en quirófano, hospitalización y aula hospitalaria
A estas visitas se sumaron otras actividades desarrolladas en el Aula Hospitalaria y en la Unidad de Oncología Infantil. En estos espacios, Myriam Rodríguez y Gema Quiñonero, ingenieras biomédicas de la Unidad 3D del Hospital Gregorio Marañón, llevaron a cabo talleres interactivos en los que las pequeñas descubrieron cómo esta tecnología innovadora permite desarrollar soluciones de medicina personalizada.
Las niñas pudieron imprimir en 3D piezas del cuerpo humano a pequeña escala, diseñadas por ellas mismas y personalizadas con sus nombres y colores favoritos, aprendiendo de forma práctica cómo estas herramientas se utilizan en el ámbito sanitario para mejorar el tratamiento de las personas.
En estos talleres, Blanca, también paciente de Oncología Infantil, compartió su ilusión por convertirse en médica en el futuro para “curar a las personas”, un testimonio que, a sus 7 años, reflejó cómo estas experiencias despiertan vocaciones y refuerzan referentes femeninos en la ciencia y la salud.
Además, el Hospital Gregorio Marañón ha abierto sus puertas a otros espacios asistenciales. Nerea Tores, enfermera de quirófano de Cirugía Cardíaca Infantil, acompañó a Mia, de 9 años y paciente de Nefrología, en una visita a una de las salas de operaciones del centro. Durante el recorrido, Mia pudo conocer de cerca el papel esencial de la enfermería en el entorno quirúrgico, desde la preparación del material hasta las medidas de higiene y seguridad que garantizan el correcto desarrollo de cada intervención. Una experiencia que puso en valor una profesión mayoritariamente femenina, clave para la innovación y la calidad asistencial en el hospital.

