El precio de la vivienda en España creció un 14,3% en el primer trimestre del año respecto al mismo periodo del año anterior, lo que representa un avance del 11,8% en términos reales (descontando el efecto de la inflación), hasta totalizar 1.987 euros por metro cuadrado, según el último informe de Tinsa by Accumin.
Desde el mínimo registrado tras la crisis inmobiliaria en verano de 2015, la vivienda nueva y usada en España se ha encarecido un 68%, aunque se encuentra un 4,5% por debajo de los máximos alcanzados en 2007. En términos reales, el valor ha aumentado un 32% desde el mínimo de 2015 y se mantiene un 34% debajo de los niveles de 2007.
Los mayores incrementos en el precio de las viviendas, tanto nuevas como usadas, se localizan en la cornisa norte, Madrid, las capitales del interior peninsular y en la costa mediterránea.
En comparación con el último trimestre del año anterior, el incremento entre enero y marzo fue del 3,2% en tasa trimestral. La variación interanual, que ha aumentado tres décimas respecto a la registrada en el último trimestre de 2025, se ha intensificado de manera ininterrumpida desde el cuarto trimestre de 2024, cuando el precio mostraba un incremento interanual del 4,2%.
Según Cristina Arias, directora del Servicio de Estudios de Tinsa by Accumin, «a comienzos de 2026, el impacto de las pasadas bajadas de tipos, que sí estaba muy presente en enero de 2025, ha sido ya absorbido por el mercado y la tendencia hacia una estabilización de las transacciones resulta razonable».
Incertidumbre ante el conflicto en Irán
Por otro lado, el informe menciona la incertidumbre que introduce el conflicto en Oriente Medio, que podría afectar la tasa de inflación y los tipos de interés de referencia, impactando potencialmente en la demanda residencial.
La demanda de vivienda enfrentará tensiones contrapuestas. Por un lado, el enfriamiento que podría resultar de la incertidumbre económica, la pérdida de poder adquisitivo y el mayor coste hipotecario; por otro, el dinamismo que podría aportar la inversión en un activo considerado un buen refugio contra episodios inflacionistas.
«La inestabilidad geopolítica podría alimentar un nuevo encarecimiento de la vivienda de obra nueva y acentuar las dificultades de acceso a la vivienda para la población general», apuntó Arias.
14 CC.AA. registraron avances superiores al 10%
De las 19 comunidades y ciudades autónomas, 14 registran variaciones interanuales nominales superiores al 10%, en comparación con las once del trimestre anterior.
Los mayores crecimientos en el precio de la vivienda nueva y usada se han registrado en:
- Comunidad de Madrid (+19,2%)
- Comunidad Valenciana (19,1%)
- Castilla-La Mancha (18,8%)
- Canarias (17,8%)
- Cantabria (16,2%)
- Región de Murcia (16%)
- Islas Baleares (15,5%)
Por otro lado, Extremadura, Ceuta, La Rioja y Melilla muestran crecimientos inferiores al 8% interanual. El crecimiento del precio en el último trimestre superó el 4% en Castilla-La Mancha, Canarias, Castilla y León, Región de Murcia y Comunidad Valenciana.
En términos nominales, las regiones que superan los niveles máximos alcanzados durante la burbuja de 2007 son:
- Islas Baleares
- Comunidad de Madrid
- Melilla
- Canarias
Si se descuenta el efecto de la inflación, solo Baleares está a un 0,1% de rebasar este máximo.
A nivel provincial, se ha registrado una intensificación de los aumentos de precio en 40 de las 52 provincias. Las variaciones interanuales superiores al 10% se encuentran en 34 de ellas, con los mayores aumentos localizados en Madrid, algunas provincias limítrofes, las islas, la costa mediterránea y la cornisa cantábrica.
La tasa de esfuerzo roza el 34%
A pesar de todo, la accesibilidad a la vivienda se mantiene en niveles razonables, con una tasa de esfuerzo promedio a nivel nacional del 33,9%, frente al 33,3% del trimestre anterior.
Sin embargo, el número de provincias que superan el 35% (nivel de esfuerzo considerado razonable) se mantiene en ocho:
- Islas Baleares
- Málaga
- Madrid
- Barcelona
- Alicante
- Vizcaya
- Santa Cruz de Tenerife
- Cádiz
El caso de mayor tensión se localiza en Islas Baleares, donde la población local enfrenta una tasa de esfuerzo del 54%, seguido por Málaga y Madrid, con un 49% cada uno.

