Madrid, 7 (EUROPA PRESS)
La selección española masculina de fútbol sala derrotó (3-5) a la de Portugal este domingo en la final del Campeonato de Europa 2026, celebrado en el Arena Stozice de Ljubljana. Con esta victoria, España recupera el trono a costa de la defensora del título y suma su octava corona continental.
España se sacó la espina de las últimas Eurocopas, marcando un retorno glorioso en el palmarés más laureado del Viejo Continente como campeona, diez años después de su última victoria. Antonio, autor de tres goles en la final, fue el artífice de la venganza ante los lusos, quienes habían eliminado a España en 2022 y en la final de 2018.
Los dirigidos por Jesús Velasco, un técnico laureado que aportó su experiencia para triunfar en su primer torneo, pusieron fin al reinado portugués de los últimos ocho años. La efectividad ofensiva de la ‘Roja’ se hizo evidente desde el inicio, colocando un prometedor 0-2 en los primeros dos minutos, gracias a los goles de Antonio, que llegó tras un taconazo de Pablo Ramírez –que brilló en su papel de pivote– y a José Raya, quien anotó tras una recuperación de Cecilio.
Portugal, consciente de que podía remontar ante su vecino ibérico en grandes finales, no se puso nerviosa y logró empatar 2-2 con un juego ofensivo destacado, anotando Afonso Jesus y Rubén Góis. La presión de los de Jorge Braz fue palpable, al igual que las destacadas actuaciones de los porteros Didac Plana y Bernardo Paçó, quienes limitaron la efectividad de ambos equipos.
Las viejas rencillas y el peso de la final también se dejaron sentir, provocando un intenso roce y pique que afectó más a los lusos, quienes acumulaban faltas. Antes del descanso, España tuvo la oportunidad de aumentar su ventaja, pero Portugal cometió su sexta falta, que Antonio convirtió en el 2-3.
En la segunda mitad, Portugal parecía desear más posesión, mientras que España intentaba mantener su efectividad ofensiva, aunque no fue tan fácil. Paçó y los postes evitaron que Adolfo anotara, y a diez minutos del final, Pauleta volvió a meter a Portugal en la pelea con el 3-3. Con Ramírez y Antonio, los españoles generaron llegadas de peligro hasta que el jugador del Barça logró hacer una pared con Cecilio para marcar el 3-4.
Ante la necesidad de arriesgar, Portugal trató de presionar, pero España se mantuvo firme en defensa, incluso con el portero jugador rival. Mario Rivillos estrelló el balón en el poste, pero Adolfo, ya en los últimos segundos, acertó en una gran acción de Antonio para sellar una sobresaliente actuación que coloca nuevamente al fútbol sala español en el mapa. El bronce fue para Croacia, quien salió victoriosa en un emocionante encuentro contra Francia, decidiéndose en penaltis con un resultado de 5-6 tras un empate 5-5 en el tiempo reglamentario.

