
MADRID, 23 Mar. (EUROPA PRESS) – El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, ha sostenido que la Administración Trump está valorando futuras medidas para incrementar la oferta de diésel en el mercado estadounidense. Esto ocurre ante el aumento de los precios del combustible y del resto de productos energéticos, en línea con otras acciones más generales puestas en marcha para evitar las consecuencias económicas del conflicto de Irán.
Aunque Wright no ha revelado en qué sentido serán dirigidas las medidas, ha adelantado que ya tienen en mente algunas ideas y que, en principio, pronto comenzarán a ser implementadas.
Sin embargo, ha descartado que el Ejecutivo de Estados Unidos vaya a limitar las exportaciones del combustible, manteniendo una postura contraria a imponer controles de este tipo sobre los mercados energéticos. Este es un punto que el propio Wright ya sostuvo la semana pasada al ser cuestionado sobre las exportaciones de petróleo.
«Si bloqueáramos las exportaciones, tendríamos que reducir la producción de nuestras propias refinerías y producir menos petróleo y menos productos refinados. Eso no sería productivo para Estados Unidos, y ciertamente no lo sería para el mundo», ha indicado el secretario de Energía estadounidense en una entrevista a la cadena CNBC.
Por otro lado, Wright no ha cerrado completamente la puerta a la liberación de una mayor cantidad de barriles de petróleo en caso de ser necesario, aunque ha considerado «improbable» esta situación en el momento actual.
Estados Unidos se ha comprometido a liberar hasta 172 millones de barriles de petróleo como parte del acuerdo alcanzado por los 32 países de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), por el que en total se liberarán hasta 400 millones de barriles.
Wright ha subrayado que «estamos atravesando un periodo de disrupción a corto plazo, pero los beneficios a largo plazo serán enormes». Esta declaración justifica la ofensiva estadounidense-israelí contra Irán, la cual ha provocado el cierre del estrecho de Ormuz y fuertes fluctuaciones en los precios de los mercados energéticos.

