Biruté Galdikas, a los 79 años, ha fallecido, marcando el final de una era significativa en la conservación de grandes simios, iniciada por un grupo de científicas impulsado por Louis Leakey. La fundadora de la Orangutan Foundation International dedicó más de medio siglo al estudio y protección de estos primates en las selvas de Borneo.
Un legado de 55 años de investigación
Galdikas inició su trabajo en 1971 en el Campamento Leakey, en Borneo (Indonesia), desarrollando el proyecto de investigación conductual y ecológica más largo jamás realizado sobre una sola especie. Durante más de cinco décadas de labor continua, documentó aspectos fundamentales del comportamiento de los orangutanes, incluyendo su dieta a base de frutas y vegetales, sus patrones de actividad diaria, y su intervalo reproductivo.
Su labor científica la convirtió en una figura de referencia a nivel internacional y en una colaboradora clave del Gobierno de Indonesia, apoyando la reclasificación de Tanjung Puting como Parque Nacional y promoviendo políticas de conservación.
Una vida dedicadda a la conservación
La primatóloga dedicó prácticamente toda su vida a la protección de los orangutanes y su ecosistema tropical, enfrentándose a amenazas como la deforestación, la pérdida de hábitat y la presión humana sobre las selvas de Borneo. Además, lideró iniciativas internacionales, como la primera Conferencia Mundial sobre Grandes Simios en 1991, promoviendo la cooperación global en conservación.
Su trabajo incluyó la formación de investigadores, la sensibilización internacional y la promoción de políticas de protección de especies en peligro.
Última integrante de las “Ángeles de Leakey”
Galdikas fue parte de un histórico grupo de científicas conocidas como las “trimates” o “Ángeles de Leakey”, al lado de Jane Goodall (chimpancés en Tanzania) y Dian Fossey (gorilas en África central), que fueron impulsadas por el antropólogo Louis Leakey. Este trío revolucionó el estudio de los primates desde la década de 1960, aportando una nueva visión científica mediante la observación directa en hábitats naturales.
Con el fallecimiento de Goodall en 2025 y Fossey en 1985, Galdikas se mantenía como la última representante de este grupo que trajo cambios significativos en la etología y la conservación.
Reconocimientos y legado científico
A lo largo de su carrera, Galdikas recibió importantes distinciones como el Premio Tyler y la Orden de Canadá, además de desempeñar roles académicos como catedrática en la Universidad Simon Fraser (Canadá) y profesora en la Universidad Nacional de Yakarta (Indonesia).
Además, fue presidenta de honor del Proyecto Gran Simio España y miembro de organismos internacionales de conservación, contribuyendo a la protección global de los grandes primates. A pesar de su relevancia, algunos expertos la consideraban menos mediática que sus colegas, debido a su dedicación constante al campo de investigación.
Fallecimiento y el impacto de su legado
Biruté Galdikas falleció el 24 de marzo en Los Ángeles (EE. UU.) a los 79 años tras una larga lucha contra el cáncer de pulmón. Su legado científico y de conservación se refleja en décadas de investigación y en la divulgación sobre los orangutanes, considerados uno de los parientes vivos más cercanos al ser humano.
Su trabajo ha sido crucial para comprender mejor las relaciones entre humanos y grandes simios, así como para resaltar la necesidad de preservar los ecosistemas tropicales. Con su partida, se cierra un capítulo importante en la historia de la conservación.
