VALÈNCIA, 31 Mar. (EUROPA PRESS) – Familiares de víctimas del edificio incendiado en febrero de 2024 en el barrio valenciano de Campanar han solicitado la reapertura de las investigaciones para encontrar «verdad, justicia y paz interior». «Lo más importante es reabrir el caso y que lo sucedido no vuelva a ocurrir», han enfatizado.
Así lo han manifestado en una rueda de prensa, una semana después de que la comunidad de propietarios del inmueble presentara una solicitud para reiniciar las investigaciones, apoyándose en un informe pericial que cuestiona la validez de la documentación presentada para justificar la reacción al fuego del material de la fachada.
El informe pericial señala «fallos graves» en la investigación judicial sobre el incendio del edificio situado en la calle Poeta Rafael Alberti, 2, donde perdieron la vida 10 personas y 138 familias se quedaron sin hogar.
En el encuentro, participaron allegados de varias de las víctimas, incluyendo a Ruth y Rafel Sala, Tan y Enrique Sanfélix, así como los abogados Ignacio Grau, Miguel Ferrer y Juan Carlos Navarro. «El estado general es de indignación, soledad y abandono; estamos chocando contra la misma pared, pero no perdemos la esperanza porque hemos visto un pequeño resquicio de luz –en referencia al informe pericial– para encontrar verdad, justicia y paz interior», han declarado.
Los familiares han compartido que los últimos meses, desde el cierre del caso, han sido «muy complicados», aunque han valorado el «trabajo constante» de sus abogados. En este sentido, han manifestado que son optimistas sobre la reapertura del caso: «Tenemos que tener confianza porque confiamos en la justicia. Si no tenemos confianza en la justicia, ¿qué nos queda?».
La nueva pericial ha sido recibida «con mucha esperanza» por parte de los familiares de las víctimas. «Ilusión, no, porque queda poca; pero con esperanza de que se pueda llevar a buen puerto, sí», han matizado.
Asimismo, han mencionado el antecedente italiano, donde la justicia condenó a los fabricantes de paneles en un incendio en Milán, afirmando que «debe ser la puerta que abra el caso». «Esperemos que se tenga en cuenta», han manifestado, insistiendo en que el material es el «mismo» que el del edificio incendiado en Campanar.
«Nuestro foco actualmente está en los materiales de la fachada y vamos a ver hasta dónde nos lleva. Nosotros necesitamos que ese accidente no se vuelva a repetir, que esos fallecimientos no sean en balde y que haya justicia; otra cosa a partir de ahí no hay», han reiterado.
“Esto no se cura hasta que haya justicia”
Los familiares coinciden en que el sentimiento general es de «rabia» e «impotencia». Rafel Sala ha comentado que a su hermana, una de las diez víctimas mortales, se le indicó que se quedara en su vivienda. «Vi mucha falta de coordinación: repetí el piso y la puerta del domicilio de mi hermana y no me hicieron caso. El sentimiento es de impotencia, rabia, pasotismo y de no haberse hecho nada», relató Sala.
Por ello, ha agregado: «Esto no se cura hasta que haya justicia». «Nunca nos han pedido disculpas; sí obtuvimos apoyo esa noche de psicólogos, pero ya está, ningún apoyo político ni judicial ni fiscal. Son todo puertas cerradas». «Se han muerto diez personas y es como si se hubiesen quemado diez televisores o diez muebles», lamentó.
Por su parte, Enrique Sanfélix ha enfatizado que en nombre de las víctimas hay que «dirimir responsabilidades» para que «esto no vuelva a pasar». Tam, quien perdió a su madre, que residía justo arriba del domicilio donde se originó el fuego, recordó que «en diez minutos pasó de estar todo apagado a estar en llamas». «Ella ya me estaba diciendo que ya no podía salir, que estaba todo en humo y que no podía respirar. Yo llamé no sé cuántas veces al 112, muchas, y siempre me decían que lo iban a trasladar. Al principio, cuando llamaban, no sabían ni de qué les estaba hablando ni de dónde estaba el edificio», relató.
Los abogados han destacado que el informe pericial indica que la documentación que acreditaba la seguridad contra incendios «carece de validez legal y estaba caducada», y que el material de fachada «pudo ser determinante en la rápida propagación del incendio y en la gravedad de sus consecuencias».
Asimismo, también se alegan «errores técnicos y legales en el momento de la investigación», ya que la normativa aplicada que llevó al sobreseimiento de las actuaciones «no era la vigente». Esto «pone en duda el archivo provisional de la causa», según se expone en el informe pericial.
Los abogados lamentan que «a priori no hay posibilidad de que otro juzgado asuma la causa» y consideran que la investigación comenzó «con la idea» de archivar el caso, sin contemplar la negligencia de la constructora y descartando un incendio provocado. «El juzgado busca un relato judicial», han criticado.
Finalmente, los abogados de las acusaciones particulares consideran que la nueva documentación aportada podría determinar responsabilidades penales de los fabricantes en la construcción del edificio. La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia confirmó, el pasado mes de julio, el auto de archivo provisional de las diligencias previas, considerando que el incendio se produjo de forma accidental por un fallo en la parte trasera de un frigorífico y que se emplearon «cuantas herramientas de investigación se han presentado como racionalmente posibles, necesarias, suficientes y adecuadas».

