El consejero delegado de Banco Sabadell, César González-Bueno, ha anunciado su decisión de abandonar el cargo a partir del próximo mes de mayo. Esta medida, según explica, es necesaria para evitar la «parálisis» del banco tras el anuncio de su sucesor, Marc Armengol, actual consejero delegado de TSB.
SANT CUGAT EL VALLÈS (BARCELONA), 6 (EUROPA PRESS)
González-Bueno hizo públicas estas declaraciones durante una rueda de prensa en compañía del director financiero, Sergio Palavecino, donde también se presentaron los resultados del año 2025. En dicho año, el banco obtuvo un beneficio de 1.775 millones de euros, lo que representa una disminución del 2,8% en comparación con el ejercicio anterior.
«Esta decisión viene por sorpresa y ese era el objetivo. Las decisiones de relevos corporativos que se dilatan en el tiempo acaban creando periodos de vacío en las organizaciones que impiden que se desarrollen al ritmo que requieren», aseguró González-Bueno, añadiendo que de haber tomado la decisión más adelante, no hubiese sido una sorpresa y habría conducido a una parálisis.
El consejero delegado también destacó que Armengol es «el candidato ideal» para asumir su puesto y que, tras la venta de TSB, «está disponible», lo que coincide perfectamente con el momento de su salida. Recordó que había considerado retirarse de «la primera línea» cuando le ofrecieron la dirección de Banco Sabadell, y subrayó que su gestión ha estado marcada por momentos de gran intensidad, especialmente durante la oferta pública de adquisición (OPA) lanzada por BBVA.
Planes de futuro
Sobre sus planes a futuro, González-Bueno ha afirmado que no tienen relación con el sector bancario en España, y que su intención es trabajar «mucho menos», citando que tiene «una edad mágica» y numerosas aficiones que desea explorar. Asimismo, explicó que fue él quien propuso abandonar el puesto, considerando que si no se hacía en este momento, podría convertirse en un «lío» más adelante, dado que el proceso de sucesión ya estaba claro.
En cuanto a la situación actual del banco, emphasized that it is «very different» from what it was in 2020 when he took over, a time when they decided to «bring in someone from outside to make a radical change.» «Now we are in a sweet moment,» he stated, highlighting a clear strategy, satisfactory results, and a defined growth perspective.
Para finalizar, afirmó que se marcha «agradecido, feliz, satisfecho e ilusionado con mi futuro», y expresó su gratitud hacia los equipos de trabajo, el presidente del banco, Josep Oliu, el consejo de administración y los medios de comunicación.

