Esta situación fue expuesta por el consejero de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas de Canarias, Manuel Miranda; el presidente del Cabildo, Antonio Morales; y el director técnico del Plan Insular de Emergencias (PEIN), Federico Grillo, durante una rueda de prensa que tuvo lugar tras la reunión de seguimiento del Comité Técnico del Plan Específico de Protección Civil y Atención de Emergencias de la Comunidad Autónoma de Canarias por riesgos de Fenómenos Meteorológicos Adversos (PEFMA) y del Plan Especial por Riesgo de Inundaciones en la Comunidad Autónoma de Canarias (PEINCA).
Miranda comentó que Gran Canaria ha tenido durante la mañana una incidencia «muy importante», con aproximadamente 300 percances registrados en la sala del 112 Canarias. En el conjunto de Canarias, desde que comenzó el paso de la borrasca por las islas, se han atendido casi 1.500 incidencias en los últimos días.
Actualmente, la emergencia en Gran Canaria se encuentra en Nivel 2 y se ha activado a la Unidad Militar de Emergencias (UME) para ayudar en las tareas de los recursos de emergencia. El consejero destacó la buena coordinación entre el Gobierno de Canarias y el Cabildo para minimizar el efecto de las lluvias en la población, las infraestructuras y los equipamientos de la isla.
MORALES: «HUBO UN ESCENARIO DE ENORMES DIFICULTADES»
Antonio Morales aseguró que la borrasca ha colocado a la isla en un escenario de «enormes dificultades», destacando que el Cabildo ha estado actuando en los últimos días con alrededor de 1.500 a 2.000 personas en coordinación con las demás administraciones.
Este episodio ha dejado acumulados que superan los 700 litros en algunas zonas y más de 16 millones de litros de agua, lo que ha incrementado el riesgo en barrancos y zonas bajas, obligando a llevar a cabo actuaciones preventivas. Las lluvias han hecho que los barrancos tengan un caudal «lo suficientemente importante» como para que haya 24 presas en la isla que estén aliviando agua, ya sea a través de aliviaderos convencionales o por rebose.
El presidente insular expuso que esta situación «ha generado un problema añadido, ya que eso provoca que el agua aliviada llegue al cauce de los barrancos y se produzca una mayor escorrentía.»
CONTROL DEL ACCESO A ALGUNOS NÚCLEOS
El Cabildo ha actuado en previsión controlando con flexibilidad las entradas y salidas de algunos núcleos de población como Arteara, La Culata, el Barranco de Arguineguín, El Hornillo o Fataga, afectando a más de 1.000 personas.
Morales explicó que se han producido múltiples incidentes en la isla durante la noche y la mañana, con afecciones importantes en las carreteras, siendo alrededor de una docena de vías cerradas en la actualidad.
BAÑADEROS Y ARUCAS, PRINCIPALES ZONAS AFECTADAS
Federico Grillo, director técnico del Plan Insular de Emergencias (PEIN), comentó que en estos momentos, Bañaderos y Arucas son los principales núcleos afectados. «Ahí tenemos de todo; hay que recuperar los viales, hay cascotes, zonas anegadas como sótanos, hay mobiliario roto… y se está trabajando intensamente», afirmó.
Observó que la instrucción a la UME es intentar restablecer la situación lo máximo posible durante este martes, para que los vecinos «tengan, por lo menos, el libre albedrío y el acceso».
MEJORA PROGRESIVA PERO CON CAUTELA
Finalmente, las previsiones apuntan a una mejora progresiva de la situación meteorológica con la entrada de los alisios a partir del jueves, lo que contribuirá a desalojar las células convectivas. Sin embargo, las autoridades mantienen la cautela ante posibles riesgos residuales. Grillo subrayó que, aunque se entra en una fase final del episodio, «no es momento de bajar la guardia, porque la isla sigue muy sensible y pueden producirse nuevos incidentes».

