
TOLEDO, 11 Feb. (EUROPA PRESS) –
La consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, ha señalado que la planta de electrolizadores para la producción de hidrógeno verde de la multinacional estadounidense Cummins, ubicada en Guadalajara, que presentó un expediente de regulación de empleo (ERE), tiene posibilidades de reconversión hacia nuevos modelos industriales, especialmente en la fabricación de baterías.
Franco se pronunció sobre el ERE, que afectaría a la mayor parte de los empleados de la planta del polígono de El Ruiseñor en Guadalajara, antes de presidir la reunión del Observatorio Regional del Impacto de los Aranceles en Toledo.
La consejera enfatizó que los proyectos tecnológicos «siempre enfrentan riesgos relacionados con la madurez de la demanda de los productos, ya que operan en terrenos movedizos.» En ese sentido, explicó que el pasado 16 de enero, Cummins presentó el ERE por causas económicas y productivas atribuidas a la baja demanda de electrolizadores, «al no cumplir con las expectativas de creación de empleo requeridas por este tipo de ayudas provenientes de fondos europeos.»
«Nuestro objetivo es, por un lado, acompañar este tránsito para que una empresa de capital estadounidense, que ha decidido invertir en nuestra región, transite ordenadamente hacia otros nichos de oportunidad, como el mercado de las baterías, con el fin de mantener su actividad, su generación de riqueza y empleo en nuestra comunidad autónoma,» añadió Franco.
Además de intentar preservar esta actividad industrial, reconvirtiéndola hacia nuevos nichos que permitan mantener la inversión y el empleo, la Consejería de Economía, Empresas y Empleo se ofrece a apoyar a los trabajadores y, en particular, a UGT, como comité de empresa en el caso de Cummins, «para ayudar a los trabajadores en la búsqueda de nuevas oportunidades laborales y minimizar el impacto.»
Franco indicó que el periodo de negociaciones finalizará el próximo lunes y su departamento, como autoridad laboral, está en la expectativa de ver qué acuerdos alcanzan la parte empresarial y social, «minimizando al máximo las salidas programadas en los próximos meses y asegurando una transición rápida y organizada para brindar un respiro a los trabajadores que se han formado ilusionados en este nuevo proyecto y que ahora requieren apoyo.»
La consejera mostró su confianza en que, a pesar de las salidas inevitables, la empresa tiene la intención de recuperar a los empleados con las nuevas líneas de actividad, y esto se considera un objetivo compartido y por tanto, se ofrecerá el acompañamiento necesario.
Franco concluyó que, aunque estos contratiempos son lamentables y la respuesta del mercado es incierta, tanto ella como el presidente Page y otros líderes locales «no van a renunciar ni cerrarán puertas» ante los problemas derivados de su apoyo a proyectos de inversión.

