PAMPLONA, 9 de septiembre (EUROPA PRESS) – La ciudadanía de Navarra ha valorado su nivel de satisfacción vital con un 7,5, posicionándose como la segunda comunidad con mejor valoración en este aspecto, solo por detrás de Islas Baleares. Estos datos provienen de la última Encuesta Social y de Condiciones de Vida (ESCV), que ha sido elaborada por el Instituto de Estadística de Navarra y corresponde al año 2024.
Un horizonte optimista para los navarros
El vicepresidente primero del Gobierno de Navarra y consejero de Presidencia e Igualdad, Félix Taberna, presentó los resultados de la encuesta en una rueda de prensa. Taberna destacó la «alta satisfacción vital entre la ciudadanía navarra» y subrayó la importancia de que, al ser preguntados sobre su futuro, los encuestados vislumbran un horizonte optimista. «Consideran que les va a ir mejor en la vida de lo que tienen ahora», afirmó.
Acompañado de Txerra García de Eulate, director general de Planificación, Coordinación, Innovación y Evaluación de Políticas Públicas, Taberna indicó que es crucial comprender que, en tiempos de «terraplanismo, toxicidad y discursos del odio», la población navarra se muestra optimista tanto en su situación actual como de cara al futuro. Este estado de ánimo se considera un recurso social esencial para avanzar en la comunidad.
Mejora en las valoraciones de satisfacción
La valoración del bienestar en Navarra ha mejorado en cuatro décimas respecto a la anterior encuesta de 2022, donde la satisfacción se situaba en un 7,1. En 2019, año en que comenzó a realizarse la comparación homologable, la satisfacción también era de 7,1.
La encuesta 2024 ha revelado diferencias significativas según el nivel de ingresos. A mayor nivel de ingresos, mayor es la satisfacción con la vida: las personas con un nivel socioeconómico medio alto presentan un índice de satisfacción de 7,9, frente a 7,5 para el nivel medio y 6,6 para el bajo.
Preocupación por el cambio climático
Félix Taberna también abordó otros resultados importantes de la encuesta, como la «alta preocupación» por el cambio climático, en la que Navarra figura como la segunda comunidad en este ámbito. Un 35,4% de los encuestados estarían dispuestos a pagar más impuestos para combatir el cambio climático, aunque un 36,6% se opone a un aumento de impuestos para este fin, y un 28% no se posiciona ni a favor ni en contra.
El vicepresidente aseguró que el Gobierno «seguirá trabajando en una fiscalidad verde», aunque destacó que la posibilidad de aumentar los impuestos en este sentido «no está próxima» en un horizonte de dos años.
Otro hallazgo relevante es que los jóvenes mostraron una menor preocupación por el cambio climático en comparación con los adultos mayores. «Esto nos permitirá enfocar esta preocupación en poblaciones que no son conscientes de la gravedad del cambio climático», comentó Taberna.
Corresponsabilidad en tareas domésticas
Txerra García de Eulate destacó que se analizará por qué los jóvenes tienen una menor preocupación por el cambio climático. Se plantearon hipótesis que incluyen el «negacionismo frente a la crisis climática» o el hecho de que puedan tener «otras prioridades, como el acceso a la vivienda o el nivel de ingresos».
El vicepresidente también reflexionó sobre la corresponsabilidad entre hombres y mujeres en las tareas domésticas y de cuidados. «Aún observamos que son las mujeres las que realizan la mayoría de estas tareas, pero hay que señalar que ha habido avances desde 2022 a 2024, con una mayor corresponsabilidad masculina», apuntó.
García de Eulate comentó que la proporción de hombres que realizan estas actividades «siempre o la mayor parte de las veces» ha aumentado del 25% en 2016 al 33% en 2024. En comparación, el 56% de las mujeres realiza estas tareas con esa misma frecuencia, lo que deja una brecha de 23 puntos. «La brecha se está reduciendo, pero aún existe», agregó.
Entre las tareas, recoger la mesa es la que muestra mayor grado de corresponsabilidad, mientras que la colada es la que presenta menos, siendo un 60,3% de los casos asumidos por mujeres.
Se consideró «muy positivo» que la corresponsabilidad incremente entre las generaciones más jóvenes y se observó una correlación positiva entre el nivel de estudios y la corresponsabilidad, lo que indica que a mayor nivel educativo de los hombres, mayor es su participación en las tareas domésticas.
Finalmente, García de Eulate destacó que las afirmaciones que niegan la violencia de género cuentan con «poco respaldo social», ya que nueve de cada diez personas rechazan tales planteamientos.

