La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha visitado las obras de rehabilitación integral que el Gobierno está llevando a cabo en el centro de salud de Reinosa, una inversión que asciende a casi 2,5 millones de euros y que se prevé concluir este verano.
Santander, 23 de marzo de 2026. Durante su visita, Buruaga anunció que el centro de salud reabrirá en el último trimestre del año como un «centro de salud de primera, moderno y funcional» al servicio de toda la comarca de Campoo. Este recurso sanitario fue clausurado en septiembre de 2024 tras el derrumbe de parte del techo de una consulta.
El proyecto cuenta con un presupuesto de 2.500.000 euros, de los cuales 1.500.000 euros son aportados por el Ejecutivo regional y 932.266 euros proceden de fondos europeos. Según explicó la presidenta, los trabajos concluirán a principios del verano, momento en el cual la Consejería de Salud dotará al centro del equipamiento y mobiliario necesario para su reapertura. Esta reactivación se produce dos años después de que la actividad fuera trasladada al Hospital Tres Mares para garantizar la seguridad de usuarios y profesionales, ante el grave deterioro del edificio.
Buruaga destacó que la clausura del centro de salud fue el «desenlace lógico de ocho años de falta de mantenimiento y nula inversión en infraestructuras sanitarias» por parte del anterior Gobierno. La situación anterior dejó la sanidad pública de Cantabria con un importante déficit presupuestario, listas de espera desbordadas y conflictos permanentes con los profesionales médicos, además de un bloqueo en la gestión del transporte sanitario.
La presidenta también lamentó que Campoo fuera una de las víctimas de este desastre, sufriendo recortes permanentes de servicios como la cirugía mayor ambulatoria o las endoscopias en el Hospital Tres Mares. En defensa de su decisión de cerrar el centro de salud en 2024, Buruaga aseguró que fue necesario para proteger la seguridad de las personas y garantizar la continuidad asistencial mientras se impulsaba una solución definitiva. “No era la decisión más cómoda ni popular, pero sí la más responsable y sensata”, enfatizó.
Las obras no solo contribuirán a la rehabilitación del edificio, sino que también permitirán un «gran salto adelante» en eficiencia energética y accesibilidad. El centro de salud atiende a 15.565 usuarios, de los cuales 1.891 son niños, y cuenta con 45 profesionales a su servicio.
Compromiso con la Atención Primaria
En su intervención, la presidenta reafirmó el compromiso del Ejecutivo cántabro con la Atención Primaria, abogando por un servicio más resolutivo, integrado y cercano a la población. Esto implica «planificar, gestionar e invertir», algo que se está llevando a cabo en la actual legislatura en infraestructuras sanitarias.
Además de la reforma en el centro de salud de Reinosa, Buruaga destacó otras actuaciones en centros de salud de La Maruca y Cazoña, en Santander, y en el José Barros de Camargo. También se está trabajando en un nuevo equipamiento en Polanco, cuya construcción recibió luz verde la semana pasada, así como en la ampliación del centro de salud de Suances y la edificación de otros dos centros nuevos en Piélagos Norte y Castro Urdiales.
Este año, el presupuesto autonómico destina «más recursos que nunca para hacer sanidad pública», con un incremento de 233.000.000 euros respecto a 2023. En la actualidad, hay más profesionales, más servicios, mejores infraestructuras, más actividad asistencial y menos listas de espera. “Sé que todavía existen muchos problemas que tratamos de solucionar sin descanso, pero avanzamos”, subrayó Buruaga.
La visita estuvo acompañada por el consejero de Salud, César Pascual; el alcalde de Reinosa, José Luis López Vielba; el gerente de Atención Primaria del Servicio Cántabro de Salud, José María Pérez; la subdirectora de Gestión Económica e Infraestructuras, Leticia López; y la directora de las obras, Pilar Casatejadas, responsable de la explicación técnica del proyecto.
El alcalde valoró la «importancia inestimable» del proyecto para Campoo, agradeciendo la respuesta del Gobierno de Buruaga y su «compromiso palpable» con la sanidad en la comarca, en contraste con la legislatura anterior. Recordó que incluso el agua del grifo había que prescindir de utilizarla por estar contaminada. «No hacer nada en los cuatro años anteriores era un problema de compromiso, responsabilidad y actitud», afirmó.
Las obras
El proyecto, ejecutado por la empresa IMESAPI, se divide en dos partes: la mejora de la eficiencia energética y el acondicionamiento integral del edificio, cerrado en septiembre de 2024 tras el mencionado derrumbe. Esta actuación se enmarca dentro del Programa de Rehabilitación Sostenible y Digital de Edificios Públicos (PIREP), financiado a través de los fondos Next Generation de la Unión Europea.
Los trabajos de mejora de la eficiencia energética incluirán la colocación de cámaras de aire en la envolvente exterior y un sistema de cubierta con panel sándwich para mejorar el aislamiento térmico. También se sustituirán lucernarios y la red eléctrica, se renovarán sistemas de climatización y la red de agua, e instalarán paneles fotovoltaicos para promover el autoconsumo energético.
En cuanto al acondicionamiento del inmueble, se contempla la adecuación del cerramiento exterior, la sustitución de la puerta principal, así como la renovación integral de la carpintería interior, falsos techos y revestimientos cerámicos, y la instalación de iluminación LED.
Asimismo, se reformarán los aseos, incorporando una cabina para ostomizados y baños accesibles para personas con movilidad reducida, además de rehabilitar el área de administración y las salas de extracciones y preparación al parto.
