BILBAO, 2 Abr. (EUROPA PRESS) – Osakidetza ha puesto en marcha una nueva tarjeta individual sanitaria de atención preferente, destinada a más de 5.000 personas con trastorno del espectro autista (TEA) en Euskadi. Este nuevo recurso busca eliminar barreras en el acceso a los servicios de salud y facilitar la atención médica a este colectivo.
Según ha informado el Departamento de Salud del Gobierno Vasco, esta tarjeta permite a las personas diagnosticadas de TEA, así como aquellas que presenten diversidad funcional o del desarrollo, beneficiarse de un acceso preferente a exploraciones y tratamientos, evitando así «esperas innecesarias». La gestión de la tarjeta se realiza en los centros de salud, a través del médico de Atención Primaria, y posteriormente se envía al domicilio del paciente.
Osakidetza ha destacado que esta iniciativa, enmarcada en el Pacto Vasco de Salud, representa un avance hacia un sistema sanitario más accesible, inclusivo y cercano.
500 NUEVOS CASOS
Cada año, coincidiendo con el Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo, que se celebra el 2 de abril, Osakidetza informa que se diagnostican más de 500 nuevos casos de autismo en su red.
Con la implementación de esta tarjeta, se espera «agilizar la atención y eliminar barreras que pueden dificultar la relación con el entorno sanitario». La tarjeta de atención preferente también permite identificar rápidamente a los pacientes que la poseen, ofreciendo, cuando la situación clínica lo permita, «circuitos específicos de atención o la reducción de los tiempos de espera en salas concurridas, entornos que pueden resultar especialmente estresantes para algunas personas autistas».
Esta nueva herramienta promueve un trato más personalizado y adaptado durante exploraciones o procedimientos médicos, teniendo en cuenta las sensibilidades sensoriales y comunicativas de cada persona, así como la anticipación en las visitas. «El resultado es una atención más humana, adaptada y cercana», han añadido desde Osakidetza.
La tarjeta se suma al circuito de abordaje y detección del Trastorno del Espectro Autista que Osakidetza ha consolidado en los últimos años, garantizando la detección precoz, la coordinación entre Atención Primaria y Especializada y un acompañamiento integral para las personas afectadas.
Además, Osakidetza ha reforzado la formación de los profesionales de medicina y enfermería de Atención Primaria para facilitar la identificación temprana de signos compatibles con el espectro autista.
En caso de detectar una señal de alarma, el circuito establece una serie de medidas: se realiza primero una valoración inicial en Atención Primaria, donde se registran las observaciones clínicas y se orienta a la familia o al paciente; luego, se procede a una derivación rápida a Atención Especializada, donde equipos de pediatría, psiquiatría, psicología clínica o neurología llevan a cabo una evaluación diagnóstica más exhaustiva.
Finalmente, se asegura una coordinación entre los diferentes niveles asistenciales para garantizar la continuidad, seguimiento y acompañamiento durante todo el proceso. Osakidetza ha señalado que, gracias a este modelo, se logra reducir los tiempos de espera, mejorar la precisión diagnóstica y ofrecer intervenciones ajustadas a las necesidades de cada persona.

