
VITORIA, 6 de febrero (EUROPA PRESS) – El lehendakari, Imanol Pradales, ha defendido el autogobierno vasco como una herramienta «fundamental» para el desarrollo de Euskadi frente al «centralismo intolerante de Vox». Aseguró que, pese a las «decepciones» y las ocasiones en que su paciencia se vea «al límite», el Gobierno vasco «seguirá trabajando para mejorar y ensanchar el autogobierno».
Pradales respondió este viernes, en el pleno de control del Parlamento Vasco, a una pregunta de Vox sobre el proceso para la transferencia a Euskadi de las competencias contenidas en el Estatuto de Autonomía de 1979, que aún están bajo la autoridad de la Administración central.
Amaia Martínez, la única parlamentaria de Vox en la Cámara vasca, criticó que la exigencia de transferir competencias a Euskadi responde al objetivo de «rentabilizar políticamente» dichas transferencias, buscando crear nuevos «chiringuitos» para introducir a más «enchufados».
El lehendakari contestó a Martínez afirmando que «afortunadamente la gran mayoría de esta Cámara y de la sociedad vasca quiere lo contrario de lo que defiende Vox: más y mejor democracia, más y mejor autogobierno, y más y mejor Europa».
Además, Pradales denunció que «solo desde un centralismo intolerante» como el de Vox puede considerarse «partidista» la demanda mayoritaria de la sociedad vasca por el cumplimiento íntegro del Estatuto. «Vox se empeña en convertir la política en un campo de batalla en el que solo hay mercadeo, tratantes, solo hay ganadores y solo hay perdedores», censuró.
Vox, un partido que prospera en el enfrentamiento
Imanol Pradales afirmó que Vox critica los acuerdos y el diálogo entre los Gobiernos central y vasco porque es un partido contrario a «cualquier atisbo de estabilidad o de entendimiento», ya que se nutre de «un caldo de cultivo del enfrentamiento, de la trinchera y de la tensión».
«Lo que les irrita, lo que les indigna es la relación bilateral entre Euskadi y el Estado, porque Vox considera que esa relación debe producirse única y exclusivamente en términos de dependencia impuesta, de subordinación o de sometimiento», añadió.
Pradales cuestionó si a Vox también «le molesta» la figura del lehendakari, así como la existencia del Parlamento Vasco, el Estatuto de Gernika, la Ertzaintza y el euskera. «Para respetar algo hay que reconocerlo, señora Martínez, y Vox no reconoce a Euskadi como un sujeto político capaz de tomar sus propias decisiones y capaz de autogobernarse», indicó el lehendakari.
Finalmente, Pradales defendió que el autogobierno «ha sido una herramienta fundamental para levantar un país en ruinas y llevarlo al nivel de los más avanzados de Europa». A pesar de las «decepciones» que surgen en un proceso «más tortuoso de lo que debiera», y de que «a veces pongan nuestra paciencia al límite», el Gobierno Vasco «seguirá trabajando para mejorar y ensanchar el autogobierno».

