Los usuarios de Down Madrid han realizado más de 3.500 dulces para diversas empresas de la región, destacando su participación en la sociedad a través de iniciativas creativas. En el taller ‘Romper el molde’, se han utilizado ingredientes típicos de galletas como harina, azúcar, huevos, vainilla y chocolate, pero con un enfoque diferente: este año, las personas con Síndrome de Down han sido parte crucial de la proceso de creación.
María, una joven de 25 años usuaria de la Fundación Down Madrid, expresó: «Para mí significa que todos somos iguales, que da igual que seamos discapacitados o que no, lo importante es que seamos personas como todo el mundo y que podamos ser nosotros mismos». Esta labor ha sido parte de una campaña en conmemoración del Día Mundial del Síndrome de Down, que se celebra este sábado, con el objetivo de que cada persona con síndrome de Down creara una galleta a su estilo personal.
«Al final, todas las galletas están buenas con sus formas distintas. Es un poco la manera de representar su participación en la sociedad: todos son distintos, pero no por eso son menos valiosos», afirmó Elena Escalona, directora general de la entidad. Además, en el taller también han colaborado mayores de varios centros de Madrid y personas con discapacidad intelectual, quienes han ayudado a personalizar y empaquetar los dulces, promoviendo una imagen de que «todos somos iguales y distintos».
José Manuel Chacón, director de Transformación Digital e Innovación de Down Madrid, añadió: «Los mayores son voluntarios que vienen a lo largo de todo el año a colaborar. Intentamos que las actividades sean inclusivas, acercarnos a la sociedad y que la sociedad también venga a nuestros centros».
María también comentó que ha sido una experiencia «muy buena», especialmente por estar acompañada de los voluntarios. «El mensaje que tenemos que lanzar es que seamos iguales todos y que seamos felices todo el mundo. También que tengamos una mejor vida cotidiana», subrayó.
Columpios y casas para pájaros
Otra de las iniciativas de la fundación es ‘Talento Madera’, donde personas con Síndrome de Down y discapacidad intelectual han creado columpios y casitas para pájaros e insectos, con la colaboración del Centro de Conservación de la Naturaleza. «Pensábamos que era muy importante darles la oportunidad de hacer algo distinto y diferente. ¿Por qué no van a poder trabajar con madera? Los profesionales han venido a enseñarles y ellos se sienten muy valiosos porque son capaces de hacer algo que es útil para la sociedad», explicó un representante de la fundación.
A través de estos talleres, han querido demostrar que, aunque «no todos valen para todo, todos valen para algo,» y que para ello «hay que darles una oportunidad». En Down Madrid también hay personas con el Síndrome de Prader-Willi, Apert, Maullido de Gato o autismo.
Las familias, su pilar fundamental
La consejera de Asuntos Sociales, Familia y Juventud de la Comunidad de Madrid, Ana Dávila, visitó recientemente las instalaciones de la asociación para destacar el papel fundamental que desempeñan las familias de las personas con Síndrome de Down. «Son el pilar fundamental de su vida. Están a su lado en cada paso, celebran cada logro y aportan el cariño, la paciencia y la confianza necesaria», comentó Dávila.
El Gobierno regional ha invertido 7,5 millones de euros en la entidad durante la actual legislatura, que cuenta con 33 plazas públicas de atención diurna, ofreciendo un acompañamiento integral a los usuarios y sus familias en el desarrollo de sus proyectos de vida. Estas actividades se desarrollan en un enfoque centrado en la persona, a través de talleres de hostelería, restauración, jardinería y artesanía.

