
MADRID, 18 de marzo de 2026 – El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha avanzado este miércoles en el Congreso su intención de seguir acelerando el despliegue de la energía renovable en el país mediante el decreto ley para paliar las consecuencias económicas del conflicto en Irán. El PNV ha advertido a Sánchez de que «no se la juegue» y que negocie las medidas de ese decreto con los grupos parlamentarios.
Durante la sesión de control al Gobierno, la portavoz del PNV, Maribel Vaquero, preguntó a Sánchez sobre las medidas que va a incluir el decreto ley que se aprobará este viernes en el Consejo de Ministros y se votará la próxima semana, el jueves 26 de marzo, en el Congreso.
En concreto, Vaquero se interesó por cómo va a buscar el Gobierno los consensos necesarios para que el Congreso respalde el decreto, teniendo en cuenta que el PP, Vox y Junts han tumbado en dos ocasiones anteriores decretos con medidas sociales, como la prohibición de desahucios y cortes de suministros básicos a personas vulnerables.
EL GOBIERNO DEL «DIÁLOGO»
Sánchez subrayó que, por «necesidad y convicción», el Gobierno siempre apuesta por el diálogo, considerando su situación de minoría parlamentaria, lo que obliga a negociar tanto con formaciones de «centro-derecha como de centro-izquierda».
«Espero, señora, que por el bien y por la responsabilidad que todos tenemos en relación con la respuesta a esas consecuencias socioeconómicas, encontremos ese acuerdo», aseveró Pedro Sánchez.
La portavoz del PNV advirtió al presidente de que «tiene dos días para negociar con los grupos», remarcando que muchas familias, autónomos y sectores como el transporte esperan medidas de ayuda. Por lo tanto, pidió a Sánchez que «no se la juegue esta vez» y que «negocie» para salvar la «mayoría negativa» que impera en el Congreso.
En su réplica, Sánchez prometió que lo haría y añadió que el Gobierno no solo se va a quedar en lo urgente para frenar el impacto de la guerra, sino que también profundizará en otras medidas que considera importantes, como continuar con la transición energética y permitir una mayor «resiliencia» y despliegue de las energías renovables.
«Por tanto, habrá un pilar de respuesta a la coyuntura, pero vamos a continuar con una política energética coherente como hemos hecho durante todos estos años», concluyó.

