
MADRID, 5 (EUROPA PRESS)
El portavoz adjunto de Sumar y diputado de Compromís, Alberto Ibáñez, ha avanzado que presentará una proposición de ley en el Congreso para reformar la ley de horarios comerciales y restringir el margen que tienen las comunidades autónomas, limitando así su capacidad para abrir negocios todos los domingos.
En una entrevista concedida, Ibáñez ha explicado que actualmente la gente trabaja más domingos que hace diez o veinte años, algo que considera «no progresista» y que requiere un remedio adecuado. Su propuesta se presentará en el Congreso después de Semana Santa y buscará limitar la capacidad de las comunidades autónomas respecto a los horarios comerciales.
LA «PLENA LIBERTAD» DE MADRID
En comunidades como Madrid, leyes como la de Dinamización de la Actividad Comercial, aprobada por Esperanza Aguirre en 2012, permiten a los comerciantes determinar «con plena libertad y sin limitación legal alguna en todo el territorio de la Comunidad de Madrid, los domingos y festivos en los que desarrollarán su actividad comercial».
El diputado critica esta legislación y la «barra libre» que permite abrir cualquier domingo. A pesar de que reconoce que establecer límites a esta libertad puede resultar controvertido, dado que muchas personas tienen complicadas sus vidas y el único momento que tienen para comprar es durante el fin de semana, invita a reflexionar sobre el asunto.
«Comprarse un pantalón el domingo agobia a muchas mujeres, ya que mayoritariamente son trabajadoras feminizadas e impide que muchas familias encuentren conciliación y que la gente tenga vida social», ha puntualizado.
A su vez, ha denunciado que en las zonas de gran afluencia turística, la legislación permite que algunas ciudades abran todos los domingos del año, un hecho que considera «no normal» ni «progresista».
Por este motivo, plantea una propuesta para acabar con este régimen y hace un llamado a los partidos de derecha para que la apoyen: «Espero que la derecha cristiana de este país entienda que el domingo es para ir a misa, no para ir a comprar».
En otro tema, Alberto Ibáñez se ha pronunciado sobre la discusión en el seno del Gobierno respecto a la modificación del registro horario. A pesar de no contar con el visto bueno del Consejo de Estado, Sumar quiere avanzar en esta reforma, a la que el ministro de Economía y recientemente nombrado vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, muestra reticencias.
EVITAR MANIPULACIONES DEL REGISTRO HORARIO
La reforma para modificar el registro horario busca prevenir la manipulación de las horas de trabajo y permitir que la Inspección de Trabajo realice verificaciones remotas. Esta iniciativa está siendo liderada por el Ministerio de Trabajo de Yolanda Díaz.
El Consejo de Estado, un órgano consultivo del Gobierno, emitió un informe desfavorable a la propuesta, argumentando la falta de adecuación por sectores de este nuevo registro y la carga extra que representará para las pymes. Además, criticó que la reforma se implemente mediante un real decreto y no a través de una norma con rango de ley.
Por otro lado, Sumar ha criticado que el Ministerio de Economía de Carlos Cuerpo ha enviado múltiples informes al Consejo de Estado con el fin de lograr una valoración desfavorable. Sin embargo, las resoluciones del Consejo de Estado no son vinculantes, y el Ministerio de Trabajo ha decidido seguir adelante con la reforma.
En este contexto, Ibáñez ha señalado que ni Cuerpo, ni el Consejo de Estado, ni el PSOE están siendo «leales», ya que la medida tiene como objetivo abordar el problema de las horas extras, un acuerdo pactado en el marco del acuerdo de Gobierno entre el PSOE y Sumar.
El diputado ha enfatizado que este problema es latente y ha advertido al PSOE sobre el riesgo de alinearse con la derecha y la patronal, quienes sostienen que la gente es «vaga y se escapa a trabajar», algo que, según Ibáñez, no se ajusta a la realidad.
«La realidad es que en este país la gente va enferma a trabajar por miedo a perder su empleo y se realizan más horas extras no remuneradas que nunca», concluyó Ibáñez.
