ZARAGOZA, 2 Abr. (EUROPA PRESS) – La procesión del Santo Entierro, la más antigua y más larga con mayor número de participantes de España, congrega este Viernes Santo a las 25 cofradías que recorrerán el centro de Zaragoza en un recorrido de 4 kilómetros. Este evento es uno de los actos centrales de la Semana Santa zaragozana, al que están convocados más de 16.000 cofrades de las diversas hermandades y cofradías de la ciudad, quienes han estado ensayando los toques, redobles y sones desde después de Navidad.
Además, este evento es la mayor concentración de tambores en una procesión en España, con hasta 4.000 instrumentos que harán retumbar sus sonidos como anuncio de la muerte de Jesucristo. Para disfrutar íntegramente de su recorrido de 4 kilómetros, se requieren más de tres horas. La procesión parte a las 18:00 horas de la Iglesia de Santa Isabel de Portugal, en la plaza del Justicia, y está encabezada por la Muy Ilustre Antiquísima y Real Hermandad de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo y Madre de Dios de Misericordia.
Vía Crucis
El Santo Entierro es la única procesión en España que representa en sus pasos todos los misterios de la Pasión de Cristo. Es un auténtico Vía Crucis de esculturas que refleja la totalidad de los misterios de la Pasión. La espectacularidad del evento radica en la posibilidad de observar, una tras otra, las diferentes cofradías, cada una con su estilo y peculiaridades, portando sus pasos y tocando sus instrumentos con sus toques distintivos.
Para los visitantes, resulta muy curioso y atractivo, ya que permite admirar el variado y rico patrimonio religioso de la ciudad que se exhibe en la Semana Santa, evento que desde 2014 está declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional.
Cristo de la Cama
El principal atractivo escultórico de la procesión es la carroza del Santo Sepulcro, que alberga al Santo Cristo de la Cama, una imagen venerada que es la única que sobrevivió a Los Sitios de 1808. Esta imagen es articulada y de poco peso, ya que con ella se escenificaba, hasta 1834, la ceremonia del Descendimiento de la Cruz. Su datación artística ronda alrededor de 1620, aunque no existe documentación que lo verifique, y fue restaurada completamente en 2013.
La cama original era de plata, pero no pudo ser rescatada cuando el convento de San Francisco, sede de la Hermandad, fue volado durante la ocupación francesa en los Sitios. Fue reemplazada por una cama de madera que en 1855 se encontraba en muy mal estado, y el escultor Antonio Palao realizó una nueva talla en 1856.
La colcha que cubre al Cristo es de 1858 y fue bordada en el taller de Vicente Cormano, hermano de la Sangre de Cristo. En 1935 se incorporaron ruedas al paso, y en 1942 se restauró todo el conjunto por Mariano Aladrén. Al año siguiente se añadieron al paso de la Oración en el Huerto los faroles que llevaba la cama, sustituyéndolos por los actuales.
La carroza es portada por una sección específica llamada «De la Cama del Señor», y sus integrantes se distinguen por llevar la cara cubierta.
Condiciones meteorológicas
Esta procesión ha sido suspendida en ocasiones debido a las condiciones meteorológicas, principalmente por lluvia. La decisión corresponde al Capítulo de los Hermanos Receptores, integrado por 50 cofrades de la Hermandad de la Sangre de Cristo, organizadora de esta procesión de Viernes Santo.
En caso de suspensión, se suele acordar mantener abierta la Iglesia de Santa Isabel de Portugal, conocida popularmente como San Cayetano, para que cofrades y fieles puedan visitar y venerar el paso del Cristo de la Cama. Las suspensiones por lluvia han ocurrido en 2004 y 2005, y en los años 30, 40 y 70 del siglo XX también hubo ocasiones en que las condiciones climáticas impidieron el recorrido de la procesión más multitudinaria de Zaragoza. En los años 80, algunas cofradías también decidieron no participar.

