El procurador del PSOE en las Cortes de Castilla y León, Carlos Martínez, ha renunciado a su cargo de alcalde de Soria tras 19 años al frente de la ciudad.
SORIA, 13 abr. (EUROPA PRESS) – El ya exalcalde de Soria, Carlos Martínez, ha renunciado este lunes, 13 de abril, a su acta de concejal y al bastón de mando. En un acto en el que ha reivindicado la política local, Martínez ha expresado que le «duele desprenderse de una pasión».
El Salón de Plenos del Ayuntamiento de Soria estuvo repleto para esta última y emotiva sesión plenaria de Martínez, quien dejó el bastón de mando para asumir su nueva responsabilidad como procurador por el Partido Socialista en las Cortes de Castilla y León.
Martínez dedicó unas «breves palabras» para todos los vecinos, compañeros de corporación y trabajadores del Ayuntamiento, recordando a tres personas fundamentales en su vida que fallecieron durante su mandato: su padre, Víctor Chicote, y Jesús Bárez.
El exalcalde confesó que «cuesta hablar» en momentos como este, no porque le falten palabras, sino porque estas no llegan a expresar sus sentimientos. Aseguró que mantiene el mismo «respeto y gratitud» que hace dos décadas.
Esta despedida significa no solo «la despedida de un cargo, sino la despedida de una forma de servir y vivir». Soria será siempre parte esencial de su vida por todo lo vivido desde que asumió el cargo de alcalde en 2007, en un momento marcado por «vértigo y esperanza» por un deseo de cambio.
Desde el principio, su objetivo fue «hacer ciudad», buscando que Soria fuera «oída y atendida», algo que «siempre ha intentado» con humildad, aprendiendo de sus padres los valores de la humildad y la honestidad.
Martínez destacó que «la política no es solo gestión, sino también una forma de comportarse y ser», algo demasiado importante como para dejarlo en manos de aquellos que la degradan.
En sus 19 años al frente del Consistorio, ha buscado la coherencia y saber rectificar, recordando las numerosas noches sin dormir ante decisiones difíciles que «no pueden gustar a todo el mundo» o problemas sin solución.
El exalcalde considera que la Soria actual es el resultado de una ciudadanía «exigente y honesta, plural, diversa y abierta», que le ha enseñado a asumir críticas «duras y necesarias».
El agradecimiento se extendió también a los trabajadores del Ayuntamiento, tanto actuales como aquellos que han formado parte del equipo durante su trayectoria, que comenzó en 1999 como concejal de Festejos con Eloísa Álvarez, hasta el año 2003.
Martínez subrayó que «la política local no es una política menor», ya que es «la primera puerta a la que llaman los ciudadanos cuando todo falla», especialmente en tiempos complicados marcados por crisis económicas, pandemias y guerras.
Lucha por una política responsable
En su emotivo discurso final, el socialista reconoció la dificultad de dar un paso al lado y expresó que «duele desprenderse de una pasión, de años de trabajo, amigos, esfuerzo, errores, noches sin dormir». Martínez reflexionó sobre el sentimiento de que «queda mucho por hacer» y que «podía haber hecho más».
Este pensamiento refleja la «vorágine de pensamientos y sentimientos» que lo acompañan en su despedida del Consistorio del que «da un paso a un lado», pero reafirmando que no se va, ya que se queda «como soriano», siendo parte de la ciudad que le ha dado todo.
Agradecimiento a su equipo
En la parte final de su alocución, Martínez también recordó a su equipo, expresando su agradecimiento a todos los compañeros de corporación en esta legislatura y en las cuatro anteriores, señalando que «cuando la discrepancia es honesta, mejora la democracia».
También dedicó palabras especiales a su familia, «que ha pagado el precio de todos estos años», por «todo el tiempo robado y por sufrir la mala política y los daños colaterales».
Martínez cerró su despedida con una cita de Concha de Marco, defendiendo que «lo importante es hacer algo que permanezca», lo que él «ha intentado construir». «Ojalá la ciudadanía sienta que ha merecido la pena. Hay que seguir defendiendo una política que merezca la pena, porque Soria y la democracia lo merecen», añadió.
Tras su discurso, la sala se levantó en un largo aplauso dirigido al ya exalcalde, quien ha estado al frente de la ciudad más tiempo que nadie desde la instauración de la democracia.
Hasta la celebración del Pleno extraordinario en el que se elija al nuevo alcalde, el cargo en funciones recaerá en el teniente de alcalde, Luis Rey, quien asumirá el liderazgo temporalmente hasta que se decida el futuro del Ayuntamiento. Hay diez días para la celebración de este próximo Pleno.

