
OVIEDO, 27 Abr. (EUROPA PRESS) – El dictamen de la comisión de investigación sobre el accidente minero de Cerredo divide en Asturias a los secretarios generales de los dos principales sindicatos. Mientras José Manuel Zapico (CCOO) defiende que se ejecuten responsabilidades políticas «de manera inmediata», Javier Fernández Lanero (UGT) considera que hay que esperar a ver cómo avanzan los procedimientos judiciales y defiende que las responsabilidades políticas «ya se asumieron» al cambiar «de arriba a abajo» la Consejería de Industria.
Ambos dirigentes han ofrecido una rueda de prensa conjunta para explicar los actos del 1 de mayo, cuya manifestación unitaria se celebrará en Gijón. Sin embargo, a pesar de la unidad en las reivindicaciones del 1 de mayo, ambos sindicatos han mostrado sus discrepancias sobre Cerredo ante preguntas de los periodistas.
Zapico (CCOO) ha recordado las palabras del presidente Adrián Barbón cuando afirmó que se asumirían responsabilidades «caiga quien caiga» y ha señalado que, ahora que ya se sabe «con luz y taquígrafos» que la Consejería de Industria y sus principales responsables no estuvieron «a la altura de las circunstancias», Barbón debería instar a aquellos responsables que siguen ocupando cargos públicos –Nieves Roqueñí en el Puerto de Gijón y Enrique Fernández al frente de Hunosa– a dimitir.
Lanero, en cambio, considera que al haber cambiado el organigrama de la consejería se actuó con «contundencia». «Las responsabilidades políticas se asumieron desde el primer momento», ha defendido, remarcando que es necesario esperar a que continúe el proceso judicial para ver si se señala a más responsables políticos. El líder de UGT en Asturias ha pedido «celeridad» para que la justicia actúe contra una empresa que «ha incumplido».
Reclaman una solución para Mina Miura
Sí hay consenso entre las organizaciones sindicales en criticar la situación que están viviendo los trabajadores de Mina Miura, en Ibias, donde un grupo de mineros se han encerrado para reclamar sus salarios, después de diez meses de impagos.
Tanto Zapico como Lanero han mostrado su solidaridad con los trabajadores encerrados y han juzgado «impresentable» e «inasumible» que tras diez meses todavía no haya una solución para cobrar sus nóminas.
El líder de CCOO ha señalado que la situación de Mina Miura es el ejemplo de que la transición energética no está siendo justa, ya que se ha pasado de «empresas serias» con comité de empresa y seguridad en el trabajo a «chamizos» en los que prima la precariedad laboral, los impagos y las muertes por accidente. Ante esta situación, ha pedido a las administraciones «contundencia» contra aquellos empresarios que incumplen la legalidad y ha apelado a la mediación del Principado para resolver el conflicto en Ibias.
Desde UGT, Lanero ha puesto el foco sobre la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), que guarda silencio ante el incumplimiento de esta empresa con sus trabajadores. «Se les llena la boca de absentismo, pero no hablan de salud laboral y no denuncian a empresas que no pagan», ha aseverado, asegurando que la patronal de los empresarios asturianos debería ser «la primera» en «atacar» a las empresas que no cumplen.

